¿DISCULPAS?
Tanto el ministro de Justicia como la fiscal jefe de Cataluña
se excusaron por haber permitido la libertad de quien
agredió a una menor ecuatoriana por su origen extranjero,
basándose en la falta de denuncia de la víctima atemorizada,
soslayando la contundencia de las pruebas
y priorizando otros asuntos.
Difícil será saber si,
de no haber mediado la presión pública internacional,
hubieran ordenado ahora la captura inmediata.
La fiscalía de Barcelona pidió ayer la detención inmediata del agresor de la menor ecuatoriana en el metro de Barcelona, al estimarse los hechos «muy graves». Tanto la fiscal jefe de Cataluña, Teresa Compte, como el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, se excusaron por no conocer las dimensiones del suceso -ocurrido el 7 de octubre- hasta que se hicieron públicas la imágenes, porque la juez no alertó de la situación. Además, Compte asegura que no se re
cibió el auto policial de la agresión hasta dos días después de que el joven pasara a disposición judicial. Eso, sumado a la inexistencia de partes médicos y que la menor no declarase ante el juez, motivaron que saliese libre. El titular de Justicia fue el encargado de anunciar, en declaraciones a los periodistas en el Senado, la decisión de la fiscalía de pedir la detención del joven de 21 años que agredió a la menor.El martes, el Juzgado de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) decidió dejar en libertad a Sergi Xavier M. M., a quien se lo vio ayer bebiendo en un bar público (foto), acusado de un delito de agresiones con agravante de motivos racistas, ya que el fiscal no pidió la prisión, una medida que ya ha solicitado el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, al considerar «muy graves» los hechos. Bermejo excusó la ausencia de la fiscal de guardia durante la declaración de anteayer del acusado, porque el juez que lleva el caso no lo creyó oportuno por estar con un asunto de narcotráfico. Aparte de la detención, la fiscalía ha solicitado el ingreso en prisión del agresor por el peligro de fuga o de reiteración de la agresión a la menor, que ha sido llamada a declarar hoy, jueves. Tras escucharla, el juez decidirá si hace caso de la petición de la fiscalía.
Por otro lado, la ministra ecuatoriana de Asuntos Exteriores, María Fernanda Espinosa, y la secretaria de Estado española para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, visitaron ayer a la ecuatoriana agredida. Jiménez condenó el acto y lo consideró "un hecho aislado que no representa de ninguna manera a la sociedad española". Finalmente, el consulado de Ecuador en Barcelona emitió una nota de protesta después de que el juez del caso se negase a recibirles.






