"Cuando la España cristiana medieval atravesaba un periodo de oscurantismo en el que ni siquiera se planteaba ningún tipo de higiene y mucho menos personal, la Córdoba musulmana contaba con más de seiscientos baños árabes públicos, herederos de las termas romanas.
Lugar de descanso, de reunión social y política, en ciertas regiones el hammam constituye, especialmente para las mujeres,
una de sus distracciones favoritas y todo un ritual generador de belleza y sensualidad,
al tiempo lugar donde mejor se desvanece cualquier desigualdad de índole social."


24.3.08

Genocidios


24 de marzo de 1976

GOLPE MILITAR EN LA ARGENTINA







artista LEÓN FERRARI - serie NUNCA MÁS


Desigualdades




MOMENTO DE REFLEXIÓN EN ESPAÑA


Tras los escrutinios,
las voces de Celia Amorós y Beatriz Gimeno
aportan elementos para sacar conclusiones
sobre la mujer en sociedad.


(Beatriz Gimeno, El Plural) ¿Puede usted decirme el nombre de alguna lesbiana? Seguramente no. Pues sepa que la FELGTB quiere que el año 2008 sea el de la visibilidad lésbica y que ya está trabajando en ello. Ahora que el PSOE ha ganado las elecciones, es de esperar que el PP se olvide del matrimonio entre personas del mismo sexo y nos deje en paz y tranquilos a casados/as y a solteros/as. Como estamos seguros de que el Tribunal Constitucional fallará que este matrimonio cabe -tiene que caber- en una Constitución democrática, podemos ponernos a trabajar en el futuro, en lugar de tener que estar pendientes de si nos van a descasar a la fuerza, que para descasarnos nosotros mismos ya tenemos el divorcio rápido.

Y, desde luego, una de las cosas pendientes es hacer visibles a las lesbianas. Hace un tiempo realicé una encuesta en mi asociación en la que le pedí a un grupo de lesbianas que escribieran el nombre de diez gays de toda la historia. Casi todas lo hicieron. Desde escritores como Oscar Wilde o Lorca, a directores, actores, deportistas y desde luego nuestra panoplia nacional: Jesús Vázquez, “el de los Morancos”, Boris, Almodóvar, Mendicutti, Nacho Duato…

Cuando pedí a estas mujeres que escribieran el mismo número de lesbianas, casi ninguna escribió más de cinco y aun de esas cinco había casos curiosos. Se citó bastante a Safo, que por algo es la “fundadora”, aunque nos quede un poco lejos. Se citó también a alguna folclórica que ni sé si es lesbiana, ni si deja de serlo, ni me importa, ya que de lo que se trata es de gente que sea visible. Las de mi quinta citaron a Martina Navratilova, un símbolo para las cuarentonas… y poco más. Hubo dos o tres que apuntaron en la lista a Santa Teresa, nunca supe por qué.

Lo que está claro es que mientras seguramente todos ustedes conocen a varios gays, no sabrán citar a ninguna lesbiana. No estamos al mismo nivel, aunque hemos hecho el mismo trabajo (o más, ya que hemos dirigido las asociaciones en los momentos culminantes de la lucha) Pero, como todas las mujeres, también las lesbianas sufrimos discriminación en todos los ámbitos. Vamos a empezar por la visibilidad. Si queremos combatir la discriminación, primero se nos tiene que ver y conocer. La visibilidad es el punto primero de una larga lista que vendrá después.


(Lesbianlips) Beatriz Gimeno nació en Madrid en 1962 donde estudió algo tan extraño como filología semítica. En Madrid su vida era más o menos convencional. En cierto momento se emparejó y tuvo un hijo. En el año 1985 ella y su marido se fueron a trabajar a Sevilla donde Gimeno comenzó lo que ella llama el "periodo de conciencia".

Con un marido que trabajaba 12 horas diarias, viviendo en un chalet adosado en una urbanización a las afueras, en una ciudad que nunca dejó de resultarle extraña, pequeña y conservadora, y haciéndose cargo en exclusiva de un niño pequeño, su propio trabajo, la casa y estas cosas que les suele tocar hacer a la mayoría de las mujeres, comenzó a pensar que la vida no podía consistir en eso. Cuando se vio obligada a asistir como "mujer de" a una convención profesional en la que las mujeres se sentaban en una mesa y los hombres en otra y en la que a ellas se las colgaba del cuello una cartulina con el nombre del marido, Beatriz pensó que ya había tenido suficiente.

Ese mismo año, 1988, comenzó a asistir a las reuniones de una asociación feminista y su vida cambió radicalmente. Su militancia feminista acababa de comenzar. Desde entonces militó y trabajó en diversas asociaciones feministas y en 1990 se enamora de una compañera de militancia. Desde ese momento Gimeno comienza a leer sobre feminismo lesbiano y a tratar de acercar el movimiento feminista al movimiento de lesbianas. Finalmente, ya en Madrid, comenzará a desvincularse, aunque nunca ideológicamente, del Movimiento Feminista al que considera ciego a la diversidad sexual.

Milita desde ese momento en COGAM, Colectivo de Lesbianas, Gays y Transexuales de Madrid, asociación en la que ocupa diversos puestos de responsabilidad. Comienza también a escribir artículos, a dar cursos y conferencias por toda España. En 1995 conoce a Boti Gª Rodrigo, conocida militante lesbiana e inician una relación de pareja que acaba de culminar -gracias en parte al trabajo de ambas- en boda. Desde ese año la actividad de Beatriz Gimeno se centra en la que habría de ser la principal asociación de homosexuales y transexuales, la FELGT, (Federación Estatal de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) y en su labor primero como Secretaria General de la misma, y desde 2002 como Presidenta. Su actividad se ha multiplicado en los últimos años, convirtiéndose en uno de los principales referentes del activismo homosexual y, especialmente, lesbiano.

Además de su militancia en el Movimiento homosexual, Gimeno ha publicado cientos de artículos en periódicos y revistas especializadas, españolas y extranjeras, ha publicado un libro de relatos: Primeras Caricias: 50 mujeres cuentan su primera experiencia con otra mujer (La Tempestad, 2002); una novela: Su cuerpo era su gozo (Foca 2005) y un ensayo, Historia y análisis político del lesbianismo, que no es sino una recopilación de su pensamiento como feminista lesbiana. Su trabajo como tal ha consistido, fundamentalmente, en desvincular el pensamiento y la práctica política lesbiana de la política y el pensamiento gay para llevarlo al lugar que le pertenece, el feminismo, sin el que las lesbianas ni siquiera podrían existir; así como en denunciar la deriva misógina que impregna buena parte de la cultura gay actual y de la que las lesbianas, no siempre son conscientes.



La ilusión de la igualdad

(Ana Moreno Soriano, Ideal) Hace un año y medio aproximadamente, la filósofa Celia Amorós ganaba el Premio Nacional de Ensayo por su obra 'La gran diferencia' y sus pequeñas consecuencias para la lucha de las mujeres, un premio sin duda merecido y que, además, celebramos las feministas, pues era la primera vez en treinta años que una mujer recibía este galardón. En una entrevista que le hacían a Celia Amorós con motivo de este premio, resaltaban como entradilla estas palabras: «Mi cabreo nace de que la relación entre varón y mujer es injusta», que me parecieron un ejemplo de radicalidad y compromiso, como pude comprobar a lo largo de la entrevista y sobre todo, después, con la lectura del libro citado.

Celia Amorós, en su trayectoria como filósofa y como feminista, es consciente del poder del patriarcado como un proceso de pactos que propician los hombres entre sí para reconocerse y otorgarse la condición de iguales y, de este modo, garantizarse la hegemonía en el espacio público; denuncia, en la línea de Simone de Beauvoir, que los hombres se apropien de lo universal de forma fraudulenta y plantea impugnar la propia estructura de legitimidad en la que se basan las relaciones de poder entre hombres y mujeres para devolver a éstas el espacio que les ha sido usurpado. Es consecuente, por lo tanto, su compromiso con el feminismo de la igualdad y su actitud vital -ese cabreo del que habla en la entrevista- es la respuesta ante una injusticia propiciada y consentida desde muchos ámbitos.

La igualdad ha sido siempre el principal objetivo de la izquierda y uno de los valores que deben impregnar cualquier estrategia transformadora y yo pienso que la igualdad debe presidir también los procesos y las leyes electorales.

Hace dos semanas se celebraron Elecciones Generales y al Parlamento Andaluz con el resultado que ya conocemos y el bipartidismo impuesto durante la campaña y el sistema de reparto de escaños contradicen el artículo 1º de la Constitución Española, en lo que se refiere a la igualdad y al pluralismo político. Bien es verdad que, en este terreno, la desigualdad se ha normalizado hasta tal punto que sólo se hace visible a algunas miradas críticas, mientras que una gran mayoría, por conforme o interesada, lo percibe como algo obvio, pero las personas que no nos sentimos representadas por el PSOE ni por el PP debemos expresar nuestro rechazo porque el bipartidismo ha usurpado en la práctica el espacio de otras opciones políticas, lo mismo que el patriarcado ha usurpado el espacio de las mujeres.

Injusta, sin duda, la situación; de cabreo, como diría Celia Amorós, pero una tarea apasionante, aunque difícil, para las mujeres que militamos en el feminismo y en la izquierda transformadora: la igualdad como meta y como camino, cuestionando la legitimidad del poder que consagra la desigualdad.




La idea de igualdad

(Celia Amorós/ FEMPRESS) El feminismo, hoy en día como siempre, trata de dar su expresión teórica a un proceso de cambio social que tiene implicaciones en todos los niveles de la existencia humana: en el nivel económico, en el político, en el orden cultural y en el de las organizaciones simbólicas. Es un proceso de cambio que tiene dimensiones antropológicas como lo ha visto el antropólogo norteamericano Marvin Harris. Es asimismo una inflexión importante del propio proceso de hominización, como lo intuyera el socialista utópico Fourier, y no puede por ello dejar de ejercer su impacto en la filosofía.

A la filosofía, dadas las dimensiones de la globalización, le resulta cada vez más difícil trata de dar expresión teórica a ciertas formas que la conciencia de la especie humana va tomando de sí misma. Intenta, como lo quería Hegel, pensar su propio tiempo en conceptos, ser autoconciencia crítica de la cultura. Lo cual era bastante más sencillo cuando, como lo decía Jean-Paul Sartre, la especie humana era ese "club tan restringido". Tan restringido que en él no se admitía a las mujeres, que eran eludidas o conceptualmente despachadas, creo que éste es el término exacto por medio de diversas variantes en que se pueda concebir "lo Otro" de lo humano, como lo explicó Simone de Beauvoir en El Segundo Sexo. Continentes enteros como Africa, por ejemplo, quedaban para los grandes filósofos europeos, como Kant y Hegel, fuera de la historia del espíritu. Ahora, pese al etnocentrismo y al androcentrismo que siguen imperando, obviamente, no es posible pensar en estos términos provincianos.

El feminismo como proceso de emancipación de las mujeres y el proceso de descolonización tienen raíces comunes, justamente, en la Ilustración europea, que sentó las bases críticas para que tanto la sumisión de las mujeres como el subyugamiento y la explotación de continentes enteros fueran impugnadas e irracionadas. Yo hablo aquí, naturalmente, desde mi formación-deformación profesional, que es la historia de la filosofía y del pensamiento. Hay análisis muy solventes de los aspectos económicos y políticos que han contribuido decisivamente a generar estos cambios, pero mi cometido como historiadora de ideas es recordar que Olympe de Gouges, quien escribió la "Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana" en 1789, deploraba a la vez la situación de esclavitud a que se ven sometidos los "hombres" de color de nuestras islas.

El abolicionismo en Estados Unidos y el movimiento sufragista surgieron íntimamente unidos. Es en exceso esquemático y por ello inexacto afirmar, como lo hacen algunas feministas postmodernas, que el movimiento feminista haya sido un movimiento de emancipación a la medida de la mujer blanca heterosexual de clase media. La historia del sufragismo es la historia de unas relaciones complejas entre mujeres de un amplio espectro social el caso de líderes como Susana Anthony lo atestigua aunque, por razones obvias, dieron la tónica las de origen burgués: eran las más cultas, las que sabían hablar en público, etc. Pero la gran asignatura pendiente para todas era la ciudadanía cuando la ciudadanía era ya, para la inmersa mayoría de los varones, algo conquistado y por donde no pasaba el eje de las vindicaciones. (Ni debía pasar para muchos por ser una mistificación burguesa: lo importante era la lucha de clases).

Las mujeres parecemos estar condenadas a formular vindicaciones anacrónicas desde el punto de vista de los tempus históricos de la historia del patriarcado, que marca, por decirlo así, tempus canónicos. Pero no parece que sea posible ni deseable obviar el trámite de tales vindicaciones. Ahora ocurre algo en muchos aspectos similar: cuando empezamos a tomar posiciones de sujeto en muchos ámbitos de la vida social, cultural y política, se declara la muerte del sujeto.

Hay que recordar que el feminismo de los setenta, que tiene ya sus referentes clásicos como Sulamith Firestone, planteó las relaciones entre feminismo y racismo reléase "La dialéctica del sexo". Y el debate sexo-contra-sexo o clase-contra-clase, en el ámbito del feminismo socialista que fue potente, dio juego hasta la saciedad. El feminismo debería recuperar su tradición y señas de identidad por más que los postmodernos desacrediten las "metanarrativas": el problema de las mujeres ha sido siempre el de caer en la trampa de que nuestras luchas siempre parten de cero.

No creo que se pueda recuperar lo que a lo largo de la historia algunas "pensadoras de la diferencia sexual" interpretan como las emergencias de una identidad femenina genuina y autoconstituyente. Tal identidad es un mito: todas las identidades son construidas y negociadas, sobre todo las identidades dominadas en una tensión entre la "heterodesignación" de que las hacen objeto los dominadores y una autodesignación siempre vacilante y tentativa. No creo, pues, ni la Diferencia con mayúscula ni me parece conveniente la pulverización del sujeto del movimiento feminista siempre en precaria y problemática construcción, como todo sujeto colectivo en una hipertrofia de las diferencias entre las mujeres que acaba por olvidar que ocupan una posición común en ese entramado de pactos entre los varones, incluso entre dominantes y dominados, en que el patriarcado consiste.

Así pues, entiendo que el reto actual del feminismo es el reto de la globalización y que este reto solamente se puede afrontar tramando pactos entre mujeres cada vez más amplios y más sólidos. Estos pactos son sin duda tremendamente difíciles, pero se va haciendo la experiencia de ellos en los proyectos de cooperación donde se implican cada vez más las mujeres, tanto las occidentales como las del Tercer Mundo.

El feminismo ha de poder asumir el reto de la multiculturalidad, orientándola en el sentido de una interculturalidad porque las mujeres, por encima de diferencias que nadie minimiza, han sufrido en común la dominación, y la subcultura femenina que esta dominación ha generado en todas partes y que reviste diferentes formas, tiene, con todo, claves comunes.

Debemos defender, pues en el espíritu de la Conferencia de Pekín (1995), el programa del cumplimiento y la profundización de los derechos humanos que, por más que nacieran en Occidente, transcienden a Occidente y pueden hacer de Occidente objeto de interpelación, ponerlo sub judice La idea de igualdad, idea de estirpe ilustrada, desacreditada hoy en día con la mala fe de quienes pretenden que ignora las diferencias cuando, justamente, es el único criterio para distinguir entre las deseables y las indeseables ha de ser la idea reguladora irrenunciable en la lucha contra la feminización de la pobreza. En suma: no creo en el mensaje de quienes nos vienen con la presunta buena nueva de que estamos "Más allá del emancipacionismo" y de que debemos instalarnos en un presuntamente nuevo paradigma que no hace sino restaurar en nuevas claves una dominación ancestral. En mi libro 'Tiempo de feminismo' he tratado de profundizar en el sentido de mis propuestas.


22.3.08

Travestis y transexuales



LAS PERSONAS POR SU NOMBRE

Proyecto en Uruguay por el derecho a la identidad.



(SentidoG) Unas 1.000 travestis y transexuales estarán en condiciones de adherirse a la ley que, en caso de aprobarse, permitirá el cambio de nombre en la partida de nacimiento, documento de identidad y credencial cívica. La senadora frentista Margarita Percovich explicó a Índice 810 que los interesados deberán presentar testigos que certifiquen que la persona utiliza otro nombre.

La senadora señaló que la iniciativa no podrá ser tratada en el Senado antes de mitad de año, ya que la Comisión de Población y Desarrollo tiene otros proyectos antes en agenda.

El proyecto fue presentado en diciembre por Percovich, ante la Cámara de Senadores, y pasó a la Comisión de Población y Desarrollo para su tratamiento. La senadora explicó a Índice 810 que para la elaboración del articulado trabajó con varios de los colectivos homosexuales y transexuales, con el objetivo de entender la lógica de los problemas y las denuncias que recibían de estas personas por hechos de discriminación.

"Una persona se comporte, se vista, porque se siente con una identidad de género diferente de la que tiene, provoca muchas veces casos de discriminación en el trabajo, en el tratamiento médico. Entonces, nos acercaron esas dificultades y durante dos o tres meses estuvimos tratando de ver dónde se producían los hechos de discriminación y estudiando legislación comparada al respecto", señaló la senadora.

El proyecto reconoce el derecho a tener una identidad de género diferente al sexo que se tiene y, por lo tanto, poder proceder al cambio de registro de nombre en condiciones muy sencillas y ante el Registro Civil.

Percovich destacó que el articulado no requiere como obligatorio la operación de cambio de sexo, ya que sólo una minoría de las personas transexuales solicitan el cambio de sexo desde el punto de vista quirúrgico. "Lo que sí se requiere es el testimonio de personas que hayan convivido o hayan sido vecinos de las personas transexuales, para confirmar un cierto tiempo de expresión de otra identidad en el comportamiento de la persona", explicó.

En la elaboración del proyecto se discutió bastante el hecho de si cambiar o no las partidas de nacimiento, pero finalmente se resolvió que eso será opcional.

"Es a voluntad, porque hay personas que no tienen interés en dejar de reconocer que nacieron con un determinado sexo, pero que en el momento de expresarse, trabajar, etcétera, quieren tener el físico y el registro y el nombre que corresponde a su identidad sexual", señaló Percovich.

El proyecto contempla la posibilidad de cambiar la partida de nacimiento, documento de identidad y credencial cívica. En cuanto a los registros patrimoniales, los derechos y obligaciones seguirán correspondiendo a la persona que tuvo el registro original, porque si no se complican todos los trámites sucesorios, de derechos, separación de bienes, etcétera.

Como el proyecto se presentó prácticamente cuando empezaba el receso parlamentario, hay tres o cuatro articulados que tienen prioridad porque se presentaron antes en la Comisión de Población y Desarrollo. De acuerdo a este panorama, Percovich entiende que no será posible tratarlo antes de mitad de año.

El viernes pasado un grupo de 20 travestis y transexuales realizaron una movilización denominada "Este no es mi nombre", frente a la sede del Registro Civil, reclamando la aprobación, cuánto antes, de este proyecto.


20.3.08

Aborto en España




EL CONSEJO DE EUROPA DEFIENDE EL DERECHO

"Los 47 países deben garantizar que esta práctica sea accesible y segura."
"La norma española lo considera delito,
sólo despenalizado en tres supuestos."





(Mónica C. Belaza/ El País) La Ley de Plazos, no instaurada en España, es la única que lo reconoce como tal: un derecho. La libertad de las mujeres para decidir sobre su propio cuerpo debe ser respetada y los Gobiernos tienen que garantizar que la interrupción voluntaria del embarazo sea una práctica accesible y segura.
Así de contundente, asumiendo las tradicionales revindicaciones de las asociaciones feministas, se ha pronunciado el Comité de Igualdad del Consejo de Europa -formado por 47 países europeos- en un informe aprobado por amplia mayoría y hecho público ayer, 18 de marzo.

El documento llega en un momento de auge de los movimientos antiabortistas. España ha vivido una intensa campaña en los últimos meses, con pintadas, manifestaciones e incluso agresiones al personal de las clínicas que interrumpen embarazos, y en Italia numerosos colectivos vinculados a la Iglesia católica quieren que se restrinja el aborto por malformaciones fetales: varias facultades de medicina han pedido incluso que se reanime a los fetos de mujeres que hayan abortado.

En el caso de España, uno de los pocos países europeos que no tiene una ley de plazos, los principios proclamados en el informe del Consejo de Europa no se cumplen. El aborto está despenalizado en tres supuestos, pero no es un derecho reconocido; está dentro del Código Penal. Las mujeres no tienen libertad para decidir, sino que son los médicos los que señalan si la mujer está dentro de alguna de las indicaciones legales. Y no en todas las regiones se puede interrumpir el embarazo fácilmente: en Navarra, por ejemplo, no hay ningún centro público ni privado que lo haga, así que las navarras tienen que trasladarse de comunidad autónoma cuando desean abortar.

"Esperemos que esta declaración no quede en papel mojado y que los Estados tomen nota", señala Justa Montero, de la Asamblea Feminista. "Que se afirme que el aborto es un derecho constituye un paso muy importante. El nuevo Gobierno que forme el PSOE debería reconocerlo como tal también. Es un compromiso que no pueden desatender, porque es la única manera de resolver los problemas que se están dando. Mantener el aborto en el código penal no hace más que acrecentar la vulnerabilidad de las mujeres y envalentonar a aquéllos que defienden posiciones ultracatólicas y antiabortistas", concluye Montero. La Federación de Asociaciones de Planificación Familiar ha denunciado en reiteradas ocasiones que en España la ley no defiende los derechos reproductivos de las mujeres.

El informe del Consejo de Europa, que será debatido en el pleno de la Asamblea Parlamentaria el mes próximo, invita a despenalizar el aborto en todos los países europeos y a mejorar las condiciones de acceso. La situación es muy distinta según los Estados. En Malta y en Andorra el aborto está prohibido. En Irlanda e Irlanda del Norte se permite pero sólo en los casos en que la vida de la madre corre un peligro grave. Otros países, como España, Reino Unido o Finlandia, lo han despenalizado sólo en algunos supuestos como violación, malformaciones fetales y riesgo para la salud física o psíquica de la madre -y en algunos países se permite también por problemas socioeconómicos de la mujer-.

Pero la mayoría de los Estados europeos (al menos 32 de los 47 que integran el Consejo de Europa) ha adoptado una ley de plazos que autoriza el aborto libre y voluntario en las primeras semanas de embarazo. El plazo es de 12 semanas en la mayor parte de los países, como Francia o Alemania. En Holanda es de 24. Casi todos permiten, además, interrupciones de embarazos posteriores por causas muy específicas, como riesgo grave para la vida de la mujer o del feto. La ley de plazos es la única que supone, de hecho, el reconocimiento del aborto como derecho de la mujer.

Otra de las críticas del informe se centra en las dificultades para tener un aborto seguro en algunos países. "Incluso en los Estados en los que el aborto es legal, las condiciones no son siempre suficientes para garantizar el acceso efectivo de las mujeres", señala la diputada austriaca Gisela Wurm, autora del informe. "La escasez de médicos que aceptan practicar los abortos o los plazos obligatorios de reflexión o de espera son algunas de las condiciones que pueden dificultar el aborto".

El informe recuerda, finalmente, que el aborto no puede ser, en ningún caso, un "medio de planificación familiar", por lo que recomienda que se potencien "el acceso a una contracepción con un coste razonable y la educación sexual obligatoria de los jóvenes en las escuelas". Los países con menores índices de abortos, Alemania, Bélgica y Holanda, son también los que tienen una legislación más permisiva. Sus planes de estudio incluyen la asignatura de educación sexual.


19.3.08

Mujeres argentinas



DIPUTADAS POR UN DÍA

Interesante experiencia de referentes sobre género
en la Ciudad de Buenos Aires.




(Liliana Daunes, La rosa brindada) El martes 11 de marzo se llevó a cabo en la Legislatura porteña, una sesión simbólica en conmemoración del día Internacional de la Mujer. Se abrió de este modo un espacio para que un grupo de 42 mujeres de diversos sectores, de un espacio político más amplio del que conforma la legislatura actual, pudiéramos expresar nuestras palabras, con el derecho a intervenir algunos minutos para exponer demandas y desafíos.

La iniciativa no es nueva. Hubo un encuentro similar a fines de los ’90, en el viejo Consejo Deliberante, cuando todavía la ciudad no era autónoma, y ninguna mujer ocupaba un cargo representativo en el recinto; y otro hace diez años, cuando la primera Legislatura convocó a las mujeres para trazar el panorama con que se enfrentaría la Comisión de la Mujer al redactar las primeras leyes que tenían como marco una constitución que reconoce la equidad de género como obligación de las políticas públicas.

La reunión fue promovida por Diana Maffía, quien junto a Gabriela Alegre y la vicejefe Gabriela Michetti encabezaron la sesión que resultó una verdadera caja de resonancia de los derechos de las mujeres.

Quienes nos sentamos en las bancas esperamos pacientemente nuestro turno para hablar. También lo hicieron algunas de las 18 legisladoras.

Detrás de las bancas mujeres de distintas organizaciones, fundamentalmente feministas, hicieron el aguante, cantaron consignas, aplaudieron y escucharon en silencio, incluso, aquello con lo que seguramente no estaban de acuerdo.

La movida se inició con la intervención de las militantes más veteranas, quienes llevan varias décadas de lucha, Fany Edelmann, de 97 años, rindió homenaje a la revolucionaria socialista Clara Zetkin, quien dedicó su vida a la lucha por la emancipación de las mujeres y por la paz, y mocionó que se aprobara una declaración para “elevar nuestras voces por la vida de Ingrid Betancour y por el intercambio humanitario que ponga fin al padecimiento de centenares de prisioneros de ambas partes, y favorezca la búsqueda de una solución negociada a un conflicto armado que ya lleva más de 40 años, con la esperanza de que se abra una paz con justicia para el pueblo colombiano”...
(Declaración que se aprobó, “simbólicamente”, por unanimidad)

Luego fue la voz de Blanquita Iberlucía la que demandó que se modificaran las inhumanas condiciones de vida que sufren las mujeres presas en las cárceles argentinas.

Y a partir de allí, en diferentes voces fueron resonando temas tales como la necesidad de una legislación adecuada para combatir la trata de personas y para terminar con las redes de prostitución, la demanda de que se cumplan los tratados internacionales firmados por argentina sobre derechos sociales, económicos y culturales, la anulación de las modificaciones realizadas al Código Contravencional que penalizan a las mujeres y travestis en situación de prostitución y el uso del espacio público. La necesidad de que se reglamente el aborto no punible y el reclamo de que se avance en toda la legislación que garantice el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos. También se pidió una Ley de educación que contemple la enseñanza de la perspectiva de género desde la primaria. Fueron muchas las voces que exigieron que no sea la represión la forma de respuesta a los reclamos sociales y de las mujeres, señalando “las personas que vivimos y transitamos en la ciudad de buenos aires somos ciudadanas y ciudadanos, somos sujetos y sujetas de derecho y no objetos de represión”

Ante el fuerte reclamo por la despenalización y legalización del aborto, la vicejefa de gobierno Gabriela Michetti se manifestó en contra, pero reconociendo que éste era uno de los temas importantes, comentando además, “aunque fuera políticamente incorrecto” que muchas veces se sentía más cómoda conversando con varones que respondían a su misma cultura que con mujeres tan confrontativas…

Al término de la sesión que duró ¡5 (cinco) horas!, algunas de las mujeres que estábamos desde el comienzo, más algunoas arrimad@s para la ocasión, participamos de un bello momento de creación poética. Leyeron Mirta Rosemberg, Irene Grus y María Medrano.




"Somos desaparecidas sociales"


(Texto leído por Claudia Korol) Soy educadora popular, feminista. Transito lugares habitados por el dolor y la esperanza de muchas mujeres que no entraron nunca en estos recintos. Mujeres que sobreviven cotidianamente, a pesar de las leyes y reglamentaciones que aquí se aprueban sin tenernos en cuenta.

Quisiera acercar las voces de las excluidas, de las que no se cuentan en los conciliábulos que preceden las votaciones de las leyes. Aquí llega un eco de sus voces.

Somos desaparecidas sociales. Somos quienes ustedes nombran con el eufemismo que no designa ni a seres humanos ni a sujetos de la historia. Somos, cuando existimos, un problema.

Somos las mujeres, las travestis, las lesbianas, los gays, las vendedoras ambulantes, las personas en estado de prostitución, que no pudimos entrar a esta Legislatura cuando se votaban las reformas al código contravencional, para retrotraerlo como código de intolerancia, como ley del orden burgués y patriarcal. Somos las que recibimos el golpe de estas puertas cerradas en nuestras narices. Les preguntamos, señoras legisladoras: ¿Qué vale nuestra palabra cuando se decide sobre nuestros cuerpos? Les preguntamos también: ¿Qué sienten cuando deliberan entre vallas? ¿Para quiénes legislan? ¿Contra quiénes? ¿Cómo se sienten legislando en el corralito?

Somos desaparecidas sociales: víctimas de las redes de la trata y de las redes de prostitución. Las secuestradas en democracia que no se nombran, las superexplotadas. Las expropiadas como identidades, como cuerpos, como vidas.

Somos las mujeres que morimos en abortos clandestinos, porque no se legisla ni se reglamentan las leyes que permitan que decidamos con libertad sobre nuestros cuerpos.

Somos adolescentes que nos hicimos mujeres muy rápido, porque no tuvimos derecho a una adecuada educación sexual. Somos niñas que debemos asumir el cuidado de nuestros hermanos, porque nuestras madres solteras no tienen el apoyo estatal que necesitan para criarnos. Somos mujeres golpeadas, maltratadas, porque no hay programas reales que tengan el respaldo suficiente para proteger a las víctimas de la violencia contra la mujer.

Somos trabajadoras desocupadas. Las mujeres que su gobierno, señora Michetti, dejó sin trabajo, sumándonos a la enorme lista de desocupados y desocupadas que habitan la ciudad y el país. Somos las trabajadoras que después de quedar desocupadas fuimos maltratadas, estigmatizadas. Nos dijeron que somos ñoquis. No somos ñoquis. Trabajábamos antes de ser despedidas, y exigimos nuestro derecho a seguir haciéndolo.

Somos las mujeres del Casino. Una y otra vez golpeadas por reclamar trabajo para nosotras o para nuestros hijos.

Somos las mujeres de las empresas recuperadas, que aún no podemos dormir tranquilas porque no se deciden a aprobar las leyes de expropiación. Porque la propiedad privada de los usureros, vale más que nuestras vidas.

Somos cartoneras. Las que revolvemos entre sus sobras, entre sus excrementos, para que no contaminen la ciudad vidriera del turismo y del shopping, en la que la cultura, la educación, la salud, cotizan en el mercado. Nos golpearon, nos echaron del espacio que llaman “público”, pero no nos pueden compactar. No somos basura. Nos desaparecen y aquí estamos. Resistiendo.

Somos las madres de los chicos asesinados en Cromañon. Somos los pibes y las pibas muertas en Cromañon. Somos sobrevivientes que no reciben todavía el apoyo social que necesitan, porque la corrupción y la impunidad se sientan a legislar en este recinto como una prueba más del olvido.

Somos mujeres migrantes, mujeres de los pueblos originarios, afrodescendientes. Las que no contarán en sus planes sociales que exigen ahora certificado de domicilio y documentos. Somos despreciadas por el racismo que exhuda el cuerpo demacrado de la ciudad. Sus hospitales nos reciben, cuando lo hacen, después de colas más largas que cualquier dolencia.

Vivimos y morimos en talleres de trabajo esclavo. Cuando hacen políticas para nosotras, es para que sigamos siendo esclavas pero sin trabajo; o para ser expulsadas violentamente de su ciudad, de su país.

Para nosotras, desaparecidas sociales, la cara del poder tiene el rostro de la policía. Porque ante nuestras demandas, lo que recibimos son sus golpes. Por eso nos hartan sus debates sobre la jurisdicción y el presupuesto para la policía. Los cuerpos que ustedes llaman de seguridad, nosotras los llamamos fuerzas represivas. Son los asesinos de nuestros hijos, muertos por el gatillo fácil, que castiga el delito de ser pobres.

Señoras legisladoras: Les sugerimos que antes de aumentar el presupuesto a la policía, antes de definir sus jurisdicciones, antes de inventar nuevos cuerpos represivos, revisen sus prácticas, depuren sus fuerzas, para que no queden más asesinos, corruptos y coimeros. Tal vez entonces descubran que pueden achicar el presupuesto, porque sean muy pocos los que queden.

Señoras legisladoras: Su poder nos condenó. No les vamos a pedir permiso para manifestarnos, para ejercer nuestros derechos. Exigimos que se asegure la voz y la participación de las organizaciones populares en el debate político. Para estar en este recinto, no simbólica sino políticamente.

Somos desaparecidas sociales. Aparecemos cuando luchamos y nos organizamos para existir y vivir con dignidad. Somos mujeres luchadoras, como aquellas trabajadoras a las que les rendimos homenaje cada 8 de marzo.

Somos feministas que queremos terminar con todas las opresiones de una cultura androcéntrica que refuerza el sistema capitalista, patriarcal, racista. Luchamos por transformar el mundo, por conquistar todas las emancipaciones que humanizan la vida.

Las personas que vivimos y transitamos en la ciudad de Buenos Aires somos ciudadanas y ciudadanos y somos sujeto de derecho, y no objetos de represión.



Por la pluralidad ideológica en los medios

(Texto leído por Liliana Daunes) Como trabajadora de la comunicación y como feminista, quiero expresar que es imposible en este tiempo transformar el lugar de las mujeres y de los sectores más vulnerables de la sociedad, mientras los grandes medios de comunicación, privados y públicos, sigan siendo fuentes fundamentales de la reproducción de una cultura patriarcal. Sigan siendo voceros del gran capital, y formadores de un imaginario consumista, en el que todo se vuelve mercancía, desde el agua hasta la basura, desde la educación hasta el cuerpo y las vidas de las mujeres.

Medios de comunicación que construyen y defienden valores funcionales al poder, negando o banalizando derechos fundamentales como el derecho al trabajo, a la educación, a la salud, a la vivienda. Medios en los que se criminaliza a las trabajadoras o a los trabajadores en huelga, a las desocupadas o a los desocupados que demandan su lugar en la sociedad, a las maestras o a los maestros que defienden la educación pública, y hasta pueden reproducir impunemente la propaganda electoral de quien dio la orden de represión que terminó con la vida de Carlos Fuentealba. Medios de comunicación en los que Julio López vuelve a desaparecer. Medios que minimizan la violencia machista e invisibilizan los feticidios. Medios de comunicación en los que las mujeres que exigimos educación sexual, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir, somos estigmatizadas por el coro patriarcal de la Santa Inquisición.

La democracia en la comunicación es mucho más difícil aún, cuando se recorta o condiciona el lugar para la pluralidad de voces que intenta expresar la comunicación alternativa. Cuando se cierran espacios públicos como el canal de la ciudad, con el consiguiente despido de trabajadores y trabajadoras de la comunicación, y se siguen desvalorizando los espacios con perspectiva de género en la radio pública. Se trata de políticas que precarizan aún más el empleo, como parte de las políticas flexibilizadoras con que el gobierno de la ciudad y sus legisladores y legisladoras vienen castigando a las trabajadoras y trabajadores, para dibujar los éxitos de su presupuesto.

Son políticas que, al mismo tiempo, recortan o niegan la posibilidad de promover las voces que visibilizan las demandas, las historias, el lenguaje y las prácticas de mujeres que han venido bregando históricamente por su emancipación, como parte de la emancipación general de la humanidad. Y es preciso aclarar: no me estoy refiriendo solamente a la inclusión de más mujeres en los medios.

El ser mujer no asegura una posición de lucha contra las opresiones. Lo que estoy planteando es el derecho a la pluralidad ideológica, en medios de comunicación que hegemónicamente reproducen la cultura androcéntrica. Es la posibilidad de que se exprese una mirada del mundo, no la propia, no la de una u otra periodista, sino la de una corriente histórica y la de un movimiento, que se va creando a sí mismo desde la identificación de la opresión de las mujeres que realiza el patriarcado, y desde las batallas por nuestra emancipación. Es la palabra de un feminismo que no pretende lograr un cupo para integrarse en la dominación, sino que aspira a deconstruir todas las dominaciones de una cultura opresora en la que se refuerzan mutuamente, el capitalismo, el patriarcado, el racismo, la violencia.

Es sabido que si unos pocos controlan la información, no es posible la democracia. En Argentina aún nos rige una Ley de Radiodifusión de la dictadura. Es algo vergonzoso. Es la ley hecha a medida de los Videla, de los Massera, de los Martínez de Hoz.

Es indispensable una nueva ley que garantice el pluralismo informativo y cultural. Si bien se trata de una ley nacional, demandamos que también en la Ciudad se vaya haciendo camino en esta dirección. Necesitamos que los medios públicos sean fuertes, y estén al servicio de todas y todos y no de los gobiernos de turno o de los sectores del poder.

El derecho a la comunicación es un derecho humano y no un negocio. La mercantilización de la cultura, agrava y profundiza la realización de una programación de los medios de comunicación que desbordan de lenguaje sexista, de humor misógino, de estereotipos machistas, de vulgaridad en el tratamiento de problemas constituyentes de la identidad de las personas como por ejemplo la sexualidad, de naturalización de los roles subalternos de las mujeres, de bastardeo a la libre opción sexual de lesbianas, gays y travestis.

Es imprescindible que se cumplan con los avances que ya fueron logrados por el movimiento de mujeres, y que en este momento están amenazados por la política proteña.

Quiero recordar que la Constitución de la Ciudad establece en los artículos 36, 37 y 38 que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debe garantizar la igualdad real de oportunidades y de trato entre varones y mujeres en el acceso y goce de todos los derechos y la incorporación de la perspectiva de género en el diseño y ejecución de las políticas públicas. Por lo tanto, se dispone que el Gobierno porteño debe respetar la perspectiva de género en todas sus políticas públicas, incluyendo las comunicacionales. Esto se afirma también en la ley 474, que crea el Plan de Igualdad de Oportunidades y de Trato entre varones y mujeres. No queremos que estas leyes sean letra muerta.

Los medios de comunicación suelen ser en su gran mayoría los fieles voceros de un orden que mata, reprime, discrimina y excluye. Los problemas sociales, las demandas de las mujeres, no pueden tener como respuesta la represión.

Las personas que vivimos y transitamos en la ciudad de buenos Aires somos ciudadanas y ciudadanos. Somos sujetos y sujetas de derecho y no objetos de represión.



Sobre el retroceso de las libertades ganadas

(Texto leído por Liliana Azaraf) El 8 de marzo para nosotras, feministas, es una jornada de lucha, que no rinde honores sino que significa compromiso con todas las mujeres que fueron y que son hasta el día de hoy víctimas de la violencia patriarcal capitalista.

Luchamos por transformar las relaciones de opresión en los espacios privados, y también por ocupar nuestros lugares en los espacios públicos, y cuando digo espacios públicos no me refiero a cuotas del poder existente. Me refiero a aquellos lugares en los que se interpela colectivamente el poder del Estado. A aquellos lugares, calles, plazas, también ámbitos del Estado, que día a día vienen siendo privatizados al servicio de la clase y de los grupos de poder. Que son negados a los sectores expulsados y excluidos por sus políticas, a los sectores que se han vuelto vulnerables por falta de trabajo, de educación, de salud, de vivienda, o por la ausencia de políticas que permitan la igualdad de oportunidades para las personas que sufren alguna discapacidad.

Esta situación de injusticia se agrava cuando a la exclusión se le agregan medidas represivas.

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, el primer Código de Contravenciones del año 1998 no establecía penalizaciones para las personas en situación de mayor vulnerabilidad social.

En el año 1999 comenzó el retroceso en las libertades ganadas luego de tantos años de gobiernos dictatoriales y autoritarios, con la reforma del artículo 71, que comenzó a penalizar a las mujeres y travestis en situación de prostitución. Repudiamos a las legisladoras y legisladores que pretenden resolver con represión los problemas sociales.

La violencia legal y policial es una forma de violencia institucional que en este caso, tiene un fuerte contenido discriminatorio de género, clase, orientación sexual.

Demandamos que se cumplan los tratados internacionales firmados por Argentina.

Las personas que vivimos y transitamos en la ciudad de Buenos Aires somos ciudadanas y ciudadanos. Somos sujetas y sujetos de derecho, y no objeto de represión.


8 de marzo

Feministas en la Costanera Sur
(Liliana Daunes)


otros videos en canal Nuestro Hammam


10.3.08

Video


SOY LO QUE SOY - I AM WHAT I AM (NUESTRO HAMMAM)



música x Sandra Mihanovich
imágenes: World Bodypainting Festival 2007





9.3.08

Navegamos





MUJERES.NET

Saludamos el segundo aniversario,
que viene con novedades y convocatorias,
desde México hacia el ciberespacio.



(Elsa Lever M.) Este mes nuestra publicación electrónica MujeresNet cumple su Segundo Aniversario en la red. Desde marzo de 2006 hasta la fecha, este sitio ha sido un espacio de información con perspectiva de género pensado para hombres y mujeres periodistas, estudiantes, feministas, investigadoras(es), especialistas, organizaciones y activistas de todo el mundo a favor de los derechos de las mujeres y grupos vulnerados, así como para cualquier persona interesada en participar en el intercambio de información al respecto.

MujeresNet está abierta al compromiso por la defensa y reivindicación de los derechos humanos, de mujeres y hombres, para generar una nueva cultura donde no quepan más la subordinación, la opresión, la discriminación, la segregación ni la exclusión, ya sea por sexo, edad, raza, etnia, nacionalidad, religión, posición económica o ideología. Por eso me congratula celebrar un año más de vida en el ciberespacio, porque estar en línea significa la oportunidad de continuar aportando ideas, esfuerzos, debates, reflexiones y esperanzas que nos permitan consolidar una mejor sociedad.

El festejo es extensivo a todas y todos ustedes, mujeres y hombres de diversas edades, nacionalidades, intereses y profesiones, quienes usan, consultan y participan de MujeresNet. Es en respuesta a sus sugerencias y comentarios en la encuesta que les envié, así como a través de sus correos electrónicos, que les tengo varios cambios con motivo del aniversario.

MujeresNet crece y ahora ya tiene dominio propio: www.MujeresNet.Info. La nueva cara de esta publicación estará lista en estos días, aunque la mudanza de las secciones hacia el nuevo dominio se hará paulatinamente, con el fin de no perder ninguna información. También ha cambiado la dirección de correo electrónico. Olviden la anterior, pues ahora son dos: Para remitir textos para su publicación: redacción@mujeresnet.info y para consultas, intercambios, quejas y sugerencias: contacto@mujeresnet.info. Por supuesto, los saludos, comentarios y opiniones sobre textos publicados los puedes seguir dejando aquí, debajo de cada editorial.

Otra de las sorpresas es la ciberinauguración de mi columna Ovario Fuerte, que podrás leer en mi página personal. Pero la parte más importante de este festejo son ustedes, así que quiero invitarles a participar en las siguientes actividades:

1)¡Únete al festejo! Si tienes un sitio web o blog, dedícale un post al aniversario de MujeresNet y/o coloca el banner del aniversario en tu ciberpágina para que todas tus visitas celebren también. (Copia el código que está debajo del banner, en la barra lateral derecha). Si tenías puesto el del primer aniversario, ¡sustitúyelo!

2) ¡Gánate un paquete de libros que incluyen temáticas de feminismo, género y literatura! Escribe un texto sobre las experiencias que te han hecho la mujer/el hombre que eres, y envíalo a más tardar el último día de abril. La extensión y forma son libres. Lee las bases y premios en "Abrazando nuestras Experiencias" [da click aquí]. Los textos seleccionados también serán publicados en MujeresNet.

3) ¡Parte el pastel! MujeresNet está organizando un desayuno informal para la segunda quincena de este mes para partir el pastel de cumpleaños. Si tienes oportunidad de asistir, ponte en contacto para los detalles y costo. Fecha límite para el registro, 24 de marzo. Fecha tentativa para el desayuno: viernes 28 de marzo.

Conforme tome forma MujeresNet.Info habrá más sorpresas. No te las pierdas, pues todo este trabajo es por y para ustedes, y para quien quiere acercarse, de manera constante y profunda, a las perspectivas de género y feminista. Y por supuesto, este mes de marzo es doble el festejo, pues también celebramos el Día Internacional de la Mujer, fecha que aprovechamos cada año para tomar aire e impulso. Participa en las actividades que encontrarás en la barra derecha o entra aquíSigamos visibilizándonos desde la red!



La columna de Elsa Lever M. en Ovario Fuerte



Larisadelvientre

Desde tiempos inmemoriales, dice la escritora Clarissa Pinkola en "Mujeres que corren con los lobos", existen arquetípicas diosas de la sexualidad sagrada. Una de ellas es Baubo, una divinidad de la antigua Grecia conocida como -entre otros nombres- la diosa de la obscenidad.

Baubo era una bailarina prodigiosa, pues no tenía cabeza; sus pezones eran sus ojos y su vulva era su boca, con la que contaba deliciosas y divertidas historias. En su baile agitaba las caderas como si estuviera en pleno acto sexual, y sus senos brincaban al ritmo de la danza.

Esta diosa del vientre conseguía arrancar risas placenteras a hombres y mujeres, y desde ese gozo les infundía una gran energía vital. Pero se conoce tan poco de ella, que se sospecha que su culto, dice la autora, fue destruido y enterrado.

Nuestra historia terrenal sobre la sexualidad es muy parecida a la de Baubo. O quizás nació al ser destruido su culto, pues le fue negado a la mujer el derecho al placer, a conocer su cuerpo, ese que han dicho que sólo sirve para procrear y como objeto del deseo de otros.

De hecho, parece que aún estamos en esos tiempos de oscuridad, pues aún hay hombres que consideran inexistente el orgasmo femenino anulando con ello toda posibilidad de disfrute en la mujer, y se desentienden de cualquier participación activa para que las mujeres –tú, yo, nosotras- lleguemos al orgasmo.

Sin embargo, lo peor es cuando las mujeres mismas nos cerramos a la oportunidad de gozar; cuando las propias mujeres pensamos que no nacimos para disfrutar, que no es nuestro papel o que es un pecado, y por lo tanto actuamos en consecuencia, fingiendo no sentir, acallando a nuestro cuerpo. No es gratuito tampoco que la mitad de las mujeres finjan tener un orgasmo y se priven de esos segundos (entre 10 y 50) de clímax.

Pero alcanzar el orgasmo tiene su chiste. Después de que por siglos se nos dijo que no estábamos hechas para el placer, o que las mujeres que gozaban sexualmente no podían ser más que prostitutas, ahora se ha reconocido un derecho al orgasmo. También se ha discutido cómo es la estimulación genital para obtenerlo, aunque la balanza hasta el momento se ha inclinado a favor del clítoris, más que la vagina. De hecho, en el proceso de aprender a conocer nuestro cuerpo y sus reacciones, así como el camino de la excitación, la estimulación o autoestimulación del clítoris es fundamental. Incluso se considera que por masturbación clitoridiana existen pocas mujeres anorgásmicas (cerca de 95% de mujeres manifiesta necesitar la estimulación del clítoris).

En lo que sí hay consenso es en que la obtención del orgasmo, la experimentación y la posibilidad de goce de diferentes maneras, se acerca a la idea de una salud no sólo sexual, sino también mental. La risa del vientre, dice nuestra escritora citada, es una de las mejores medicinas para una mujer.

Por eso, si tú eres alguien que se permite disfrutar del sexo; que se permite llegar al orgasmo (sola o acompañada), me alegra mucho. Si no lo eres, te invito a dejar actuar en ti a Baubo. No permitas que siga enterrado su culto, y deja que tu boca cuente ricas y divertidas historias de la obscenidad. Finalmente todas somos diosas del vientre que sonreímos desde la vulva.





7.3.08

Susana Guzner

RISA DE AMAZONAS

La autora de "Aquí pasa algo raro",
"La insensata geometría del amor" y "Detectives BAM"
se obsesiona con minorías que, de tan raras,
casi no existen para la literatura androcéntrica.






(Eve Gil, La trenza de Sor Juana) María se ha construido a pulso una vida bella. Diana no tuvo esa oportunidad: ha terminado en un manicomio. María es la protagonista narradora de La insensata geometría del amor (Plaza & Janés, Jet Debolsillo, Barcelona, 2002).

Diana es apenas personaje incidental de la citada novela, pero es también la perfecta antitesis de María, a la que sin duda se hubiera parecido Diana de haber nacido en un medio menos represor: “Silvia la visita religiosamente (a Diana) cada quince días, adorna en una rosa fresca una botella de agua de Vichy que ejerce de florero, la coge de las manos durante una hora, le dice “te quiero, bonita mía” y se marcha con el alma estrujada, aunque tenazmente convencida de que en cualquier momento Diana volverá a ser la que era.” (p. 163).
María se ama y se respeta y no se cambiaría por nadie, ni siquiera por el tal Carlos que pareciera tener exclusividad sobre la hermosa Eva. Muy al contario de Diana y de Pepa, protagonista de Detectives BAM (Ellas Editorial, Col. Ellas teatro, Barcelona, 2005), que aunque no resulta ser el varoncito que anhela su padre le es impuesto el nombre “José Luis”, María tiene maravillosos padres que no es que la acepten como es, sino que la quieren por ser quien es… y tampoco la cambiarían por otra. María, entonces, se ha propuesto ser María, del mismo modo que Pepa se instituye Pepa dentro del implacable Mundo-Del-Qué-Dirán, ese que, dice María, practica con pericia el arte de la simulación… mismo que convirtió a Diana en deshecho para una clase de anatomía, que invoca ángeles guardianes para “enderezar” niñas torcidas e idea casas de subasta de carne para lesbianas de closet de la high society, como en Aquí pasa algo raro. El mismo, también, que arroja al abismo desestimadas hijas de jeques árabes que terminan capitaneando bandas mafiosas, como la sorprendente Fetia, de Aquí pasa algo raro, quinceañera maestra del crimen y llorosa fan de Britney Spears, quien, como Pepa “(…) soñaba con ser pirata y luchar como los hombres esquilmando preciosos tesoros.” María, por ejemplo, ni se inmuta cuando en plena Venecia, al ser rodazos sus labios por los de la fragante Eva, envuelta en First, desencadena la iracundia de un transeúnte que a su paso brama: ¡Lesbicaccie!

Tortilleras, traduce Gioconda María a su anonadada amiga, esa palabra que tan bella luce por escrito: bollos, coookies… ¡Uf, pudiéramos cubrir la página!, ¿verdad, Susana?

Nacida en La Plata, Argentina, el 18 de octubre de 1944, Susana Guzner, autora de las obras arriba citadas, afirma que escribir se le da tan natural como ser rubia de ojos par
dos. Aunque sonríe siempre y sus ojos chispean con una suerte de misericordiosa ironía, algo en su pasado ensombrece de pronto su radiante faz: “En 1976 tuve que exiliarme en España perseguida por la Triple A, el escuadrón de la muerte creado por la ex presidenta Isabel Perón que daría inicio al mayor genocidio argentino del siglo XX. Asesinaron a mi única hermana y yo me salvé de milagro. Desde entonces he vivido en Madrid y Las Palmas (Canarias) y actualmente voy y vengo de allí a mi país. ¿Argentina o española? Algo así como “argeñola”, en tanto he pasado una mitad de mi vida en cada nación.” Agrega Susana que siente un profundo amor por España, la patria que la cobijó cuando no tenía donde ir, amor que hace patente en sus novelas, particularmente en la más reciente, Aquí pasa algo raro, que además de ser un thriller delirantemente divertido, es también un recorrido turístico por Las Palmas.

Pero mucho antes de que Isabelita Perón pusiera precio a la rubia cabeza de aquella muchacha, Susana, como Pepa, desairó al Hada Campanilla que le ofreció llevarla a “un país donde las niñas forjan collares de pétalos y bordan bellos tapices”, y se vivió, como casi todas las niñas inquietas, en la piel de Jo March, la inolvidable heroína de Mujercitas: “En cuanto aprendí a combinar oraciones comencé a escribir cosillas –confiesa, retornando con la mirada a su infancia feliz-. Mi primera creación a los cinco años fue un poema, Mi gatito. Eran cuatro versos que emanaban un acaramelado cariño por un minino…que jamás tuve cerca, porque hasta hace relativamente poco detestaba a los gatos. ¡Un caso de ficción en estado puro! A partir de esa fulgurante irrupción en la mentira escribía cuanto se me pasaba por la cabeza con un desparpajo que ya me gustaría seguir manteniendo. Relatos de uno o dos folios, cartas a mis compañeritas de colegio, mi diario, mucha poesía y hasta un paso teatral descaradamente plagiado de Jo March, mi adorada heroína de Mujercitas.”

Respecto a su faceta como guionista de TV y dramaturga, que antecede (y complementa) a la de novelista, cuenta Susana que estrenó su primera obra en el patio de su casa, el día de la celebración de su décimo cumpleaños. Claro, ella era autora, directora de escena, escenógrafa, modista, coreógrafa y actriz, junto con tres amigas que apoyaban en la actuación. “Lo que la Alcott narra de esa función de espadachines es bien poco, o sea que, digamos, yo la completé a mi aire. Como también pretendí elaborar un diccionario un par de años después mediante una técnica bastante…rudimentaria, digamos: consultaba el Larousse y copiaba las definiciones en mi cuaderno. Dejo constancia de que son los dos únicos plagios que he perpetrado, y lo recalco porque parecen estar a la orden del día..."

La escritura, para Susana, es militancia en sí misma mas no vehículo de adoctrinamiento. Al escribir como lesbiana, no pretende ni quiere ser encasillada en “escritora lesbiana” sino legitimar una diferencia de tal suerte que su lector o lectora cobre consciencia de que su propia diferencia, que sin duda la tiene, cualesquiera que esta sea y los integra a alguna minoría. Y todos somos, en esencia, minoría. Su literatura está compuesta por personajes “diferentes”, no necesariamente homosexuales, también heterosexuales raros como Gara, la audaz periodista rubia, o el encantador castrado que busca venganza de Aquí pasa algo raro. Susana es graduada en Magisterio y Psicología Clínica lo que pudiera explicar la asombrosa penetración psicológica tanto de su prosa como en la construcción de sus personajes. Penetra la psique de sus personajes como cuchillo en mantequilla, en especial “(…) cuando se trata del amor, la patología peor estudiada”, diría María; o como cuando Aurora está“(…) aprendiendo el lenguaje del amor a trompicones”, en Aquí pasa algo raro. Los personajes de Susana, como en la vida cotidiana, se crean y recrean en el amor, a partir del amor, sufren transformaciones generalmente positivas, como Aurora de Aquí pasa algo raro, cuyo encuentro con Dione representa un reencuentro consigo misma, con la verdadera Aurora.

La insensata geometría del amor es, valga la redundancia, una historia de amor. A secas. Bueno, sí, una historia de amor entre mujeres, pero mucho más que eso también, y mucho-mucho más que una “novela erótica”: la historia de amor entre una lesbiana y una heterosexual. Eva, al menos, jura pertenecer a la abrumadora mayoría. Tiene en su habitación el afiche de un negro membrudo que horroriza a María (y hubiera horrorizado, presiento, a cualquiera a quien ofenda la burda representación de la masculinidad). Sus comentarios son típicos de estos casos: “Respeto tu preferencia… tu identidad…pero…” Eva, claro, es hermosísima. María se ha quedado prendada de ella en la salita de un aeropuerto. María es empedernida amante de la belleza, como buena hipersensible: “De adolescente –explica María- había acuñado un aforismo que entonces me parecía francamente ingenioso: “Soy de las que ama la belleza con un amor sin esperanzas.” Era mi manera de defenderme antes de que alguien me llamara “fea”. La misma palabra me parecía fea. Sólo tres letras pero de una crueldad punzante, con esa efe al inicio, como un esputo contundente.” (p. 77).

Volviendo a la salita del aeropuerto… una amenaza de bomba aplaza el vuelo que las entonces desconocidas abordarían y coinciden en el autobús que las acarrea al hotel donde habrán de aguardar instrucciones. Hasta cierto punto no debiera sorprendernos que Eva propicie un acercamiento con María. No son demasiado distintas: son jóvenes, atractivas, vitales y de gran personalidad. Eva trabaja en una galería de arte moderno; María es traductora del italiano. Esta, sin embargo, carga a cuestas una prolongada viudez pues su última pareja, una concertista, ha muerto de cáncer. La melancolía la hace, sin duda, más atractiva y misteriosa. Eva subraya en todo momento su heterosexualidad y manifiesta una curiosidad próxima al morbo por el lesbianismo de María: ¿será por curiosidad que Eva termina seduciendo a María, y no a la inversa? Pero el amor está allí, y eso es lo más extraordinario, que se palpa, se advierte, salta entre líneas, aunque pudiera pensarse que solo a través de la percepción de María: ahí está: “Eva despertaba en mí sensaciones ancestrales, atávicas y bastante turbulentas. Alimentarla por ejemplo. Me procuraba un intenso placer que saboreara mi comida, más aún, yo me encarnaba en los trozos que llevaba a su boca, y al comerlos me metía dentro de ella como una nutria en una madriguera ajena.” (p. 229).

Al contario de María, Aurora, una de las protagonistas de Aquí pasa algo raro, donde prácticamente todos los personajes femeninos son, en mayor o menor grado, heroínas, es una ejecutiva que recién se ha descubierto lesbiana, aunque antes de enamorarse de una joven brasileña se ha preguntado por qué no se siente en lo absoluto atraída por los varones. Se ha visto obligada, como María, a fingir que sí, manifestando ambas una experiencia idéntica que, pudiera asumirse, lo fue también de su creadora: “Siendo veinteañera sus amigas se echaban novios, se casaban, separaban, reconciliaban y parían, pero Aurora había permanecido al margen de esos trajines. Durante una época se adjudicó falsos novios dibujando corazones en sus carpetas- Aurora y Javier, Aurora y Pedro- e inventando anécdotas, meras parodias para no sentirse la oveja negra del rebaño.”

Respecto a los rasgos autobiográficos, apunta Susana: “¿Por qué a las escritoras se nos pregunta indefectiblemente si nuestra obra es autobiográfica? A los escritores no, se da por sentado que poseen - quizás por ciencia infusa - un potente e inagotable manantial creativo que les permite crear historias de la nada. Por el contrario, pareciera que las mujeres somos incapaces de transitar libremente la fantasía sin apelar a vivencias personales, lo cual es otra de las tantas desvalorizaciones que padecemos. Es un despropósito, pero en el imaginario heteromachista continúa vigente la máxima de Platón: la mujer es un hombre incompleto puesto que carece de cerebro para idear.”

Toda historia de amor es, en cierto modo, una historia de búsqueda de reconocimiento, y por ende, de encuentro con el dolor. Al escabullírsele a Diana el espíritu del cuerpo y morir en vida mucho antes de su desaparición física, Silvia, su amante, se pierde a sí misma. Pierde a Silvia. Susana radiografía en forma magistral la naturaleza del amor, indaga en la magia del primer espontáneo abrazo que crea, visualmente incluso, la armonía perfecta. Aunque en talante muy distinto, Detectives BAM aborda esa misma búsqueda, encarnada en la figura materna. BAM, por cierto, significa Busco a Mamá, y Pepa, detective, se dedica a buscar madres ajenas sin imaginar que terminará encontrando a la propia. A través de esta divertida sátira, Susana vuelve a invitarnos a penetrar en el mundo de la diferencia, el que corre paralelo al de qué-Dirán, no así en La insensata… donde la normatividad se impone a la relación entre Eva y María. Esta se percatará de pronto de su semejanza con Alicia, su amiga heterosexual que vive inmersa en una relación co-dependiente con un esposo acomplejado de sus logros profesionales. Descubre horrorizada que Eva juega un papel machista en la relación: “Yo sentía que para Eva hacer el amor era como un simulacro de combate, que no admitía sino un triunfo entre dos mujeres que se aman, y donde el espíritu tenía mucho que decir y aprender. Su empeño belicoso lograba que más de una vez yo tuviera la impresión de estar copulando con un hombre al cual debía alabarle su pericia o consolar sus fallas mecánicas (…)” (p. 223).

Más adelante, María reprocha a Eva: “El orgasmo es un matiz, una esfumatura de las muchas que tiene el amor, no una meta olímpica (…)”

En Aquí pasa algo raro, Aurora encara a una señora que “se estaba comportando como un hombre acosador, (…) entre las mujeres la seducción funcionaba bajo otras coordenadas (…)” La norma machista/ heterosexual puede contaminar las relaciones homosexuales que, por naturaleza, y como bien dice Aurora, funcionan bajo otras premisas harto distintas, dice Susana: “Pero aún así la ideología en el Poder se aferra a sus clasificaciones decimonónicas: la literatura es per se” masculina y heterosexual aunque no se admita abiertamente, todo “lo demás” va a parar a un dislocado cajón de sastre. Las librerías también participan de la confusión a la hora de ordenar sus estanterías. La insensata geometría del amor, por ejemplo, suele ubicarse en Literatura Erótica (que no en Narrativa), al igual que Punto y aparte y Detectives BAM (pese a ser una obra teatral), y Aquí pasa algo raro se halla en Novela Negra y Suspense, algo lógico porque en efecto se identifica con ese género literario.”

Susana cuestiona y exhibe esos, llamémosle, malentendidos, en su literatura. Eva, por ejemplo, supone que la mejor manera de asumirse heterosexual es honrando al falo. Al personaje vengador de Aquí pasa algo raro le basta mariconear un poco para no que no quede lugar a dudas de su homosexualidad y el mafioso por cuya cabeza va, monta un fructífero negocito de prostitución mujer contra mujer bajo las condiciones prototípicas de la venta de carne para varones, y lo más triste es que ¡tiene éxito! La historia transcurre, por otra parte, en medio de una serie de incidentes y gags televisivos, dentro y fuera de la pantalla. La gente en la calle aguarda la aparición de la cámara oculta en cualquier momento. Y si bien Susana narra esta historia de confusiones entre “buenos” y “malos” con un sentido del humor extraordinario, más aún, genial, su prosa deja traslucir cierto desencanto por este mundo de apariencias y estereotipos: “Considero válidas las autodefiniciones de los artistas: “Pinto desde el minimalismo, escribo realismo urbano o mi danza es deconstructivista”. Por lo que a mí respecta lo dejo a gusto de quien me lee. Mi postura política es lesbiana feminista y elijo escribir en femenino singular y plural, por tanto la denominación de “escritora feminista” no va desencaminada. Es más, me complace y mucho que mi obra aporte, si así sucede, una mirada distinta a la socialmente establecida para que las mujeres, y en especial las lesbianas, seamos consideradas de una vez por todas con el debido e imprescindible respeto. Ya está bien de ser consideradas ciudadanas de segunda o tercera categoría.”

Aunque hábil novelista, con basta experiencia en deshilar el hilo de Ariadna por los vericuetos más imprecisos para llegar hasta el minotauro (¡aunque siempre se llega!), la literatura de Susana tiene solo dos puntos de contacto: el protagonismo de las mujeres y un sentido del humor punzante y nervioso. Actualmente se dedica al periodismo y a leer a sus autores favoritos -Marco Denevi, Louise M. Alcott, Monteiro Lobato, Violette Leduc, M. Yourcenar, Cesare Pavese, Mercè Rodoreda, Anatole France, Alejandra Pizarnik, Simone de Beauvoir, Alejo Carpentier, Julio Cortázar, Lalla Romano, Leopoldo Marechal, Agatha Cristhie, Amélie Nothomb e Irene Nemirovsky- mientras los duendes de la creatividad vuelven a hacer de las suyas.


"La cultura es mucho más rica cuando más mezclada está; los países mestizos tienen ventajas sobre los más homogéneos porque es la diversidad la que nos enriquece. La cultura no puede ser única ni cerrada, pues hay una polinización que ha venido del lejano Oriente, al Oriente próximo, y de ahí a Occidente. La literatura, por ejemplo, se mueve por las autopistas del viento."
(Juan Goytisolo, Barcelona)