"Cuando la España cristiana medieval atravesaba un periodo de oscurantismo en el que ni siquiera se planteaba ningún tipo de higiene y mucho menos personal, la Córdoba musulmana contaba con más de seiscientos baños árabes públicos, herederos de las termas romanas.
Lugar de descanso, de reunión social y política, en ciertas regiones el hammam constituye, especialmente para las mujeres,
una de sus distracciones favoritas y todo un ritual generador de belleza y sensualidad,
al tiempo lugar donde mejor se desvanece cualquier desigualdad de índole social."


3.8.08

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LA INTIMIDAD COMO ESPECTÁCULO

ensayo de Paula Sibilia


En La intimidad como espectáculo, recién publicado por Fondo de Cultura Económica, la argentina Paula Sibilia analiza las claves con las que se presenta la exhibición de la intimidad en la escena contemporánea y los diversos modos que asume el yo de quienes deciden abandonar el anonimato para lanzarse al dominio del espacio público a través de blogs, fotologs, webcams y sitios como YouTube y FaceBook.

La reflexión gira también alrededor de otras manifestaciones que han tenido lu
gar en la última década, como parte del mismo fenómeno cultural que conduce al impulso irrefrenable de "hacerse visible": los reality-shows y los talk-shows de la televisión, el auge de las biografías en el mercado editorial y en el cine, el surgimiento de nuevos géneros como los documentales en primera persona y las variaciones que ha tenido el autorretrato en los diversos campos artísticos.

A partir de la hipótesis de que todos estos fenómenos representan un momento cultural de transición que anuncia una verdadera mutación en las subjetividades, Paula Sibilia analiza el veloz distanciamiento que se ha producido en los últimos años respecto de las formas típicamente modernas de ser y estar en el mundo, y de aquellos instrumentos que solían usarse para la construcción de sí mismo, hoy casi totalmente eclipsados.

La intimidad como espectáculo pone en relación, de modo dinámico e inteligente, las formas actuales de construir la subjetividad con otras modalidades de relatos de sí, que van desde el diario íntimo hasta el psicoanálisis, pasando por todas las formas de introspección. Esos viejos métodos de autoconocimiento fundaron sus creaciones subjetivas en una interioridad que era tan rica como densa, en una vida interior misteriosa y oculta pero, al mismo tiempo, sumamente fértil y estable, que se cultivaba en el silencio y en la más absoluta soledad del ámbito privado.



I. El show del yo

(fragmento)

Me parece indispensable decir quién soy yo. […] La desproporción entre la grandeza de mi tarea y la pequeñez de mis contemporáneos se ha puesto de manifiesto en el hecho de que ni me han oído ni tampoco me han visto siquiera. […] Quien sabe respirar el aire de mis escritos sabe que es un aire de alturas, un aire fuerte. Hay que estar hecho para ese aire, de lo contrario se corre el peligro nada pequeño de resfriarse. FRIEDRICH NIETZSCHE

Mi personaje es atractivo por diferentes motivos; de hecho, [en mi blog] tengo como público a las madres, a las chicas de mi edad, los hombres maduros, los estudiantes de Derecho, entre otros. Además, a la gente le gusta cómo escribo. […] Creo que soy honesta y cero pretenciosa. La gente re-valora que uno sea honesto y sabe que lo que lee es verdad, que no es una pose. […] No soy una delikatessen (para pocos), sino un Big Mac (para muchos). LOLA COPACABANA

¿Cómo se llega a ser lo que se es? Esto se preguntaba Nietzsche en el subtítulo de su autobiografía escrita en 1888, significativamente titulada Ecce Homo y redactada en los meses previos al “colapso de Turín”. Después de ese episodio, el filósofo quedaría sumergido en una larga década de sombras y vacío hasta morir “desprovisto de espíritu”, según algunos amigos que lo visitaron. En los chispazos de ese libro, Nietzsche revisaba su trayectoria con la firme intención de decir “quién soy yo”. Para eso, solicitaba a sus lectores que lo escucharan porque él era alguien, “pues yo soy tal y tal, ¡sobre todo, no me confundáis con otros!”. Está claro que atributos como la modestia y la humildad quedan radicalmente ausentes de ese texto, lo cual no sorprende en alguien que se enorgullecía de ser lo contrario a “esa especie de hombres venerada hasta ahora como virtuosa”; en fin, nada extraño en alguien que prefería ser un sátiro antes que un santo. (1) Tal actitud, sin embargo, motivó que sus contemporáneos vieran en la obra de Nietzsche una mera evidencia de la locura. Sus fuertes palabras, eso tan “inmenso y monstruoso” que él tenía para decir, se leyeron como síntomas de un fatídico diagnóstico sobre las fallas de carácter de ese yo que hablaba: megalomanía y excentricidad, entre otros epítetos de igual calibre.

¿Por qué comenzar un ensayo sobre la exhibición de la intimidad en Internet, al despuntar el siglo XXI, citando las excentricidades de un filósofo megalómano de fines del XIX? Quizás haya un motivo válido, que permanecerá latente a lo largo de estas páginas e intentará reencontrar su sentido antes del punto final. Por ahora, bastará tomar algunos elementos de esa provocación que viene de tan lejos, como una tentativa de disparar nuestro problema.

Calificadas en aquel entonces como enfermedades mentales o desvíos patológicos de la normalidad ejemplar, hoy la megalomanía y la excentricidad no parecen disfrutar de esa misma demonización. En una atmósfera como la contemporánea, que estimula la hipertrofia del yo hasta el paroxismo, que enaltece y premia el deseo de “ser distinto” y “querer siempre más”, son otros los desvaríos que nos hechizan. Otros son nuestros pesares porque también son otros nuestros deleites, otras las presiones que se descargan cotidianamente sobre nuestros cuerpos, y otras las potencias -e impotencias- que cultivamos.

Una señal de los tiempos que corren surgió de la revista Time, todo un ícono del arsenal mediático global, al perpetrar su ceremonia de elección de la “personalidad del año” que concluía, a fines de 2006. De ese modo se creó una noticia rápidamente difundida por los medios masivos de todo el planeta, y luego olvidada en el torbellino de datos inocuos que cada día se producen y descartan. La revista estadounidense repite ese ritual hace más de ocho décadas, con la intención de destacar “a las personas que más afectaron los noticieros y nuestras vidas, para bien o para mal, incorporando lo que ha sido importante en el año”. Así, nadie menos que Hitler fue elegido en 1938, el Ayatollah Jomeini en 1979, George W. Bush en 2004. ¿Y quién ha sido la personalidad del año 2006, según el respetado veredicto de la revista Time? ¡Usted! Sí, usted. Es decir: no sólo usted, sino también yo y todos nosotros. O, más precisamente, cada uno de nosotros: la gente común. Un espejo brillaba en la tapa de la publicación e invitaba a los lectores a que se contemplasen, como Narcisos satisfechos de ver sus personalidades resplandeciendo en el más alto podio mediático. ¿Qué motivos determinaron esta curiosa elección? Ocurre que usted y yo, todos nosotros, estamos “transformando la era de la información”.

Estamos modificando las artes, la política y el comercio, e incluso la manera en que se percibe el mundo. Nosotros y no ellos, los grandes medios masivos tradicionales, tal como ellos mismos se ocupan de subrayar. Los editores de la revista resaltaron el aumento inaudito del contenido producido por los usuarios de Internet, ya sea en los blogs, en los sitios para compartir videos como YouTube o en las redes de relaciones sociales como MySpace y FaceBook. En virtud de ese estallido de creatividad -y de presencia mediática- entre quienes solían ser meros lectores y espectadores, habría llegado “la hora de los amateurs”. Por todo eso, entonces, “por tomar las redes de los medios globales, por forjar la nueva democracia digital, por trabajar gratis y superar a los profesionales en su propio juego, la personalidad del año de Time es usted”, afirmaba la revista. (2)

Durante las conmemoraciones motivadas por el fin del año siguiente, el diario brasileño O Globo también decidió ponerlo a usted como el principal protagonista de 2007, al permitir que cada lector hiciera su propia retrospectiva a través del sitio del periódico en la Web. Así, entre las imágenes y los comentarios sobre grandes hitos y catástrofes ocurridos en el mundo a lo largo de los últimos doce meses, aparecían fotografías de casamientos de personas “comunes”, bebés sonriendo, vacaciones en familia y fiestas de cumpleaños, todas acompañadas de epígrafes del tipo: “Este año, Pedro se casó con Fabiana”, “Andrea desfiló en el Sambódromo”, “Carlos conoció el mar”, “Marta logró superar su enfermedad” o “Walter tuvo mellizos”.

¿Cómo interpretar estas novedades? ¿Acaso estamos sufriendo un brote de megalomanía consentida e incluso estimulada por todas partes? ¿O, por el contrario, nuestro planeta fue tomado por un aluvión repentino de extrema humildad, exenta de mayores ambiciones, una modesta reivindicación de todos nosotros y de cualquiera? ¿Qué implica este súbito enaltecimiento de lo pequeño y de lo ordinario, de lo cotidiano y de la gente común? No es fácil comprender hacia dónde apunta esta extraña coyuntura que, mediante una incitación permanente a la creatividad personal, la excentricidad y la búsqueda de diferencias, no cesa de producir copias descartables de lo mismo. ¿Qué significa esta repentina exaltación de lo banal, esta especie de satisfacción al constatar la mediocridad propia y ajena? Hasta la entusiasta revista Time, pese a toda la euforia con que recibió el ascenso de usted y la celebración del yo en la Web, admitía que este movimiento revela “tanto la estupidez de las multitudes como su sabiduría”. Algunas joyitas lanzadas a la vorágine de Internet “hacen que nos lamentemos por el futuro de la humanidad”, declararon los editores, y eso tan sólo en razón de los errores de ortografía, sin considerar “las obscenidades o las faltas de respeto más alevosas” que suelen abundar en esos territorios.

Por un lado, parece que estamos ante una verdadera “explosión de productividad e innovación”. Algo que estaría apenas comenzando, “mientras que millones de mentes que de otro modo se habrían ahogado en la oscuridad, ingresan en la economía intelectual global”.

Hasta aquí, ninguna novedad: ya fue bastante celebrado el advenimiento de una era enriquecida por las potencialidades de las redes digitales, bajo banderas como la cibercultura, la inteligencia colectiva o la reorganización rizomática de la sociedad. Por otro lado, también conviene prestar oídos a otras voces, no tan deslumbradas con las novedades y más atentas a su lado menos luminoso. Tanto en Internet como fuera de ella, hoy la capacidad de creación se ve capturada sistemáticamente por los tentáculos del mercado, que atizan como nunca esas fuerzas vitales pero, al mismo tiempo, no cesan de transformarlas en mercancía. Así, su potencia de invención suele desactivarse, porque la creatividad se ha convertido en el combustible de lujo del capitalismo contemporáneo: su protoplasma, como diría la autora brasileña Suely Rolnik. (3)

No obstante, a pesar de todo eso y de la evidente sangría que hay por detrás de las maravillas del marketing, especialmente en su versión interactiva, son los mismos jóvenes quienes suelen pedir motivaciones y estímulos constantes, como advirtió Gilles Deleuze a principios de los años noventa. Ese autor agregaba que les corresponde a ellos descubrir “para qué se los usa”; a ellos, es decir, a esos jóvenes que ahora ayudan a construir este fenómeno conocido como Web 2.0. A ellos también les incumbiría la importante tarea de “inventar nuevas armas”, capaces de oponer resistencia a los nuevos y cada vez más astutos dispositivos de poder: crear interferencias e interrupciones, huecos de incomunicación, como una tentativa de abrir el campo de lo posible desarrollando formas innovadoras de ser y estar en el mundo. (4)

Quizás este nuevo fenómeno encarne una mezcla inédita y compleja de esas dos vertientes aparentemente contradictorias. Por un lado, la festejada “explosión de creatividad”, que surge de una extraordinaria “democratización” de los medios de comunicación. Estos nuevos recursos abren una infinidad de posibilidades que hasta hace poco tiempo eran impensables y ahora son sumamente promisorias, tanto para la invención como para los contactos e intercambios. Varias experiencias en curso ya confirmaron el valor de esa rendija abierta a la experimentación estética y a la ampliación de lo posible. Por otro lado, la nueva ola también desató una renovada eficacia en la instrumentalización de esas fuerzas vitales, que son ávidamente capitalizadas al servicio de un mercado que todo lo devora y lo convierte en basura.

Es por eso que grandes ambiciones y extrema modestia parecen ir de la mano, en esta insólita promoción de ustedes y yo que se disemina por las redes interactivas: se glorifica la menor de las pequeñeces, mientras pareciera buscarse la mayor de las grandezas. ¿Voluntad de poder y de impotencia al mismo tiempo? ¿Megalomanía y escasez de pretensiones? En todo caso, puede ser inspirador preguntarse por la relación entre este cuadro tan actual y aquellas intensidades “patológicas” que inflamaban la voz nietzschiana a fines del siglo XIX, cuando el filósofo alemán incitaba a sus lectores a que abandonasen su humana pequeñez para ir más allá. Inclusive más allá del propio maestro, que no quería ser santo ni profeta ni estatua, proponiendo a sus seguidores que se arriesgasen, que lo perdieran para encontrarse y, de ese modo, que ellos también fuesen alguien capaz de llegar a ser “lo que se es”. ¿Cuál es la relación de este yo o de este usted tan ensalzados hoy en día, con aquel alguien de Nietzsche?

Algo sucedió entre uno y otro de esos eventos, un acontecimiento que tal vez pueda aportar algunas pistas. El siglo pasado asistimos al surgimiento de un fenómeno desconcertante: los medios de comunicación de masa basados en tecnologías electrónicas. Es muy rica, aunque no demasiado extensa, la historia de los sistemas fundados en el principio de broadcasting, tales como la radio y la televisión, medios cuya estructura comprende una fuente emisora para muchos receptores. Pero a principios del siglo XXI hizo su aparición otro fenómeno igualmente perturbador: en menos de una década, las computadoras interconectadas mediante redes digitales de alcance global se han convertido en inesperados medios de comunicación. Sin embargo, estos nuevos medios no se encuadran de manera adecuada en el esquema clásico de los sistemas broadcast. Y tampoco son equiparables con las formas low-tech de comunicación tradicional –tales como las cartas, el teléfono y el telégrafo-, que eran interactivas avant la lettre. Cuando las redes digitales de comunicación tejieron sus hilos alrededor del planeta, todo cambió raudamente, y el futuro aún promete otras metamorfosis. En los meandros de ese ciberespacio a escala global germinan nuevas prácticas difíciles de catalogar, inscriptas en el naciente ámbito de la comunicación mediada por computadora. Son rituales bastante variados, que brotan en todos los rincones del mundo y no cesan de ganar nuevos adeptos día tras días.

Primero fue el correo electrónico, una poderosa síntesis entre el teléfono y la vieja correspondencia, que sobrepasaba claramente las ventajas del fax y se difundió a toda velocidad en la última década, multiplicando al infinito la cantidad y la celeridad de los contactos. Enseguida se popularizaron los canales de conversación o chats, que rápidamente evolucionaron en los sistemas de mensajes instantáneos del tipo MSN o Yahoo Messenger, y en las redes sociales como MySpace, Orkut y FaceBook. Estas novedades transformaron a la pantalla de la computadora en una ventana siempre abierta y conectada con decenas de personas al mismo tiempo. Jóvenes de todo el mundo frecuentan y crean ese tipo de espacios. Más de la mitad de los adolescentes estadounidenses, por ejemplo, usan habitualmente esas redes. MySpace es la favorita: con más de cien millones de usuarios en todo el planeta, crece a un ritmo de trescientos mil miembros por día. No es inexplicable que este servicio haya sido adquirido por una poderosa compañía mediática multinacional, en una transacción que involucró varios centenares de millones de dólares.

Otra vertiente de este aluvión son los diarios íntimos publicados en la Web, para cuya confección se usan palabras escritas, fotografías y videos. Son los famosos webblogs, fotologs y videologs, una serie de nuevos términos de uso internacional cuyo origen etimológico remite a los diarios de abordo mantenidos por los navegantes de otrora. Es enorme la variedad de estilos y asuntos tratados en los blogs de hoy en día, aunque la mayoría sigue el modelo confesional del diario íntimo. O mejor dicho: diario éxtimo, según un juego de palabras que busca dar cuenta de las paradojas de esta novedad, que consiste en exponer la propia intimidad en las vitrinas globales de la red. Los primeros blogs aparecieron cuando el milenio agonizaba; cuatro años después existían tres millones en todo el mundo, y a mediados de 2005 ya eran once millones. Actualmente, la blogósfera abarca unos cien millones de diarios, más del doble de los que hospedaba hace un año, según los registros del banco de datos Tecnorati. Pero esa cantidad tiende a duplicarse cada seis meses, ya que todos los días se engendran cerca de cien mil nuevos vástagos, de modo que el mundo ve nacer tres nuevos blogs cada dos segundos.

A su vez, las webcams son pequeñas cámaras filmadoras que permiten transmitir en vivo todo lo que ocurre en las casas de los usuarios: un fenómeno cuyas primeras manifestaciones llamaron la atención en los últimos años del siglo XX. Ahora ya son varios los portales que ofrecen links para miles de webcams del mundo entero, tales como Camville y Earthcam. Hay que mencionar, además, a los sitios que permiten exhibir e intercambiar videos caseros. En esta categoría, YouTube constituye uno de los furores más recientes de la red: un servicio que permite exponer pequeñas películas gratuitamente y que ha conquistado un éxito estruendoso en poquísimo tiempo. Hoy recibe cien millones de visitantes por día, que ven unos setenta mil videos por minuto. Después de que la empresa Google lo comprara por una cifra cercana a los dos mil millones de dólares, YouTube recibió el título de “invención del año”, una distinción también concedida por la revista Time a fines de 2006. Existen, además, otros sitios menos conocidos que ofrecen servicios semejantes, tales como MetaCafe, BlipTV, Revver y SplashCast.

Además de todas estas herramientas -que constantemente se diseminan y dan a luz innumerables actualizaciones, imitaciones y novedades-, existen otras áreas de Internet donde los usuarios no son sólo los protagonistas, sino también los principales productores del contenido, tales como los foros y grupos de noticias. Un capítulo aparte merecerían los mundos virtuales como Second Life, cuyos millones de usuarios suelen pasar varias horas por día desempeñando diversas actividades on-line, como si tuvieran una vida paralela en esos ambientes digitales.

En resumen, se trata de un verdadero torbellino de novedades, que ganó el pomposo nombre de “revolución de la Web 2.0” y nos convirtió a todos en la personalidad del momento. Esa expresión fue acuñada en 2004, en un debate en el cual participaron varios representantes de la cibercultura, ejecutivos y empresarios del Silicon Valley. La intención era bautizar una nueva etapa de desarrollo on-line, luego de la decepción provocada por el fracaso de las compañías puntocom: mientras la primera generación de empresas de Internet deseaba vender cosas, la 2.0 “confía en los usuarios como codesarrolladores”. Ahora la meta es “ayudar a las personas para que creen y compartan ideas e información”, según una de las tantas definiciones oficiales, de una manera que “equilibra la gran demanda con el autoservicio”. (5) Sin embargo, también es cierto que esta peculiar combinación del viejo eslogan hágalo usted mismo con el flamante nuevo mandato muéstrese como sea, está desbordando las fronteras de Internet. La tendencia ha contagiado a otros medios más tradicionales, inundando páginas y más páginas de revistas, periódicos y libros, además de invadir las pantallas del cine y la televisión.

Pero, ¿cómo afrontar este nuevo universo? La pregunta es pertinente porque las perplejidades son incontables, acuciadas por la novedad de todos estos asuntos y la inusitada rapidez con que las modas se instalan, cambian y desaparecen. Bajo esta rutilante nueva luz, por ejemplo, ciertas formas aparentemente anacrónicas de expresión y comunicación tradicionales parecen volver al ruedo con su ropaje renovado, tales como los intercambios epistolares, los diarios íntimos e incluso la atávica conversación. ¿Los e-mails son versiones actualizadas de las antiguas cartas que se escribían a mano con primorosa caligrafía y, encapsuladas en sobres lacrados, atravesaban extensas geografías? Y los blogs, ¿podría decirse que son meros upgrades de los viejos diarios íntimos?

En tal caso, serían versiones simplemente renovadas de aquellos cuadernos de tapa dura, garabateados a la luz trémula de una vela para registrar todas las confesiones y secretos de una vida. Del mismo modo, los fotologs serían parientes cercanos de los antiguos álbumes de retratos familiares. Y los videos caseros que hoy circulan frenéticamente por las redes quizá sean un nuevo tipo de postales animadas, o tal vez anuncien una nueva generación del cine y la televisión. Con respecto a los diálogos tipeados en los diversos Messengers con atención fluctuante y ritmo espasmódico, ¿en qué medida renuevan, resucitan o le dan el tiro de gracia a las viejas artes de la conversación? Evidentemente, existen profundas afinidades entre ambos polos de todos los pares de prácticas culturales recién comparados, pero también son obvias sus diferencias y especificidades.

En las últimas décadas, la sociedad occidental ha atravesado un turbulento proceso de transformaciones que alcanza todos los ámbitos y llega a insinuar una verdadera ruptura hacia un nuevo horizonte. No se trata apenas de Internet y sus mundos virtuales de interacción multimedia. Son innumerables los indicios de que estamos viviendo una época limítrofe, un corte en la historia, un pasaje de cierto “régimen de poder” a otro proyecto político, sociocultural y económico. Una transición de un mundo hacia otro: de aquella formación histórica anclada en el capitalismo industrial, que rigió desde fines del siglo XVIII hasta mediados del XX -y que fue analizada por Michel Foucault bajo el rótulo de “sociedad disciplinaria”-, hacia otro tipo de organización social que empezó a delinearse en las últimas décadas. (6) En este nuevo contexto, ciertas características del proyecto histórico precedente se intensifican y ganan renovada sofisticación, mientras que otras cambian radicalmente. En ese movimiento se transforman también los tipos de cuerpos que se producen cotidianamente, así como las formas de ser y estar en el mundo que resultan “compatibles” con cada uno de esos universos.

¿Cómo influyen todas estas mutaciones en la creación de “modos de ser”? ¿Cómo alimentan la construcción de sí? En otras palabras, ¿de qué manera estas transformaciones contextuales afectan los procesos mediante los cuales se llega a ser lo que se es? No hay duda de que esas fuerzas históricas imprimen su influencia en la conformación de cuerpos y subjetividades: todos esos vectores socioculturales, económicos y políticos ejercen una presión sobre los sujetos de los diversos tiempos y espacios, estimulando la configuración de ciertas formas de ser e inhibiendo otras modalidades. Dentro de los límites de ese territorio plástico y poroso que es el organismo de la especie homo sapiens, las sinergias históricas -y geográficas- incitan algunos desarrollos corporales y subjetivos, al mismo tiempo que bloquean el surgimiento de formas alternativas.

¿Pero qué son exactamente las subjetividades? ¿Cómo y por qué alguien se vuelve lo que es, aquí y ahora? ¿Qué es lo que nos constituye como sujetos históricos o individuos singulares, pero también como inevitables representantes de nuestra época, compartiendo un universo y ciertas características idiosincrásicas con nuestros contemporáneos? Si las subjetividades son formas de ser y estar en el mundo, lejos de toda esencia fija y estable que remita al ser humano como una entidad ahistórica de relieves metafísicos, sus contornos son elásticos y cambian al amparo de las diversas tradiciones culturales. De modo que la subjetividad no es algo vagamente inmaterial, que reside “dentro” de usted -personalidad del año- o de cada uno de nosotros. Así como la subjetividad es necesariamente embodied, encarnada en un cuerpo; también es siempre embedded, embebida en una cultura intersubjetiva. Ciertas características biológicas trazan y delimitan el horizonte de posibilidades en la vida de cada individuo, pero es mucho lo que esas fuerzas dejan abierto e indeterminado. Y es innegable que nuestra experiencia también está modulada por la interacción con los otros y con el mundo. Por eso, resulta fundamental la influencia de la cultura sobre lo que se es. Y cuando ocurren cambios en esas posibilidades de interacción y en esas presiones culturales, el campo de la experiencia subjetiva también se altera, en un juego por demás complejo, múltiple y abierto.

Por lo tanto, si el objetivo es comprender los sentidos de las nuevas prácticas de exhibición de la intimidad, ¿cómo abordar un asunto tan complejo y actual? Las experiencias subjetivas se pueden estudiar en función de tres grandes dimensiones, o tres perspectivas diferentes. La primera se refiere al nivel singular, cuyo análisis enfoca la trayectoria de cada individuo como un sujeto único e irrepetible; es la tarea de la psicología, por ejemplo, o incluso del arte. En el extremo opuesto a este nivel de análisis estaría la dimensión universal de la subjetividad, que engloba todas las características comunes al género humano, tales como la inscripción corporal de la subjetividad y su organización por medio del lenguaje; su estudio es tarea de la biología o la lingüística, entre otras disciplinas.

Pero hay un nivel intermedio entre esos dos abordajes extremos: una dimensión de análisis que podríamos denominar particular o específica, ubicada entre los niveles singular y universal de la experiencia subjetiva, que busca detectar los elementos comunes a algunos sujetos, pero no necesariamente inherentes a todos los seres humanos. Esta perspectiva contempla aquellos elementos de la subjetividad que son claramente culturales, frutos de ciertas presiones y fuerzas históricas en las cuales intervienen vectores políticos, económicos y sociales que impulsan el surgimiento de ciertas formas de ser y estar en el mundo. Y que las solicitan intensamente, para que sus engranajes puedan operar con mayor eficacia. Este tipo de análisis es el más adecuado en este caso, pues permite examinar los modos de ser que se desarrollan junto a las nuevas prácticas de expresión y comunicación vía Internet, con el fin de comprender los sentidos de este curioso fenómeno de exhibición de la intimidad que hoy nos intriga.

(1) Friedrich Nietzsche, Ecce Homo. ¿Cómo se llega a ser lo que se es?, Buenos Aires, Elaleph.com, 2003, pp. 3 y 4.

(2) Lev Grossman, “Time‘s person of the year: You”, en Time, vol. 168, núm. 26, 25 de diciembre de 2006.

(3) Suely Rolnik, “A vida na berlinda: Como a mídia aterroriza com o jogo entre subjetividade-lixo e subjetividade-luxo”, en Trópico, San Pablo, 2007.

(4) Gilles Deleuze, “Posdata sobre las sociedades de control”, en Christian Ferrer (comp.), El lenguaje libertario, vol. II, Montevideo, Nordan, 1991, p. 23.

(5) Para evitar la sobrecarga de referencias de naturaleza efímera, cuyo sentido para el tema analizado no depende prioritariamente de la fuente emisora, se omiten las notas correspondientes a las abundantes citas de este tipo que aparecen a lo largo de este ensayo, relativas a datos y testimonios extraídos de diversos periódicos de circulación masiva, revistas de actualidad, sitios de Internet, gacetillas corporativas, material publicitario y otras informaciones provenientes del universo mediático contemporáneo.

(6) Michel Foucault, Vigilar y castigar, México, Siglo XXI, 1976.


1.8.08

Lesbos

¡Tarde piaste, lesbiano!

Tribunal griego rechaza el pedido de tres tristes isleños.



(El periodico.com) Las lesbianas que acuden a Lesbos en busca de sol, playa y el acantilado desde el que se lanzó al abismo Safo --la poeta suicida que en el siglo VI antes de Cristo cantó en sus versos al amor entre mujeres-- podrán seguir llamándose "lesbianas" en público sin miedo a que las otras lesbianas, las nacidas en la pequeña isla griega del mar Egeo, desenfunden una sentencia y les digan que no pueden hacerlo.

Un tribunal de Atenas desestimó la denuncia en la que el lesbiano Dimitris Lambrou, editor de la conservadora revista Davlos, su hermana y otra mujer pedían que el término solo fuera utilizado por los helenos como gentilicio, ya que la confusión con el otro sentido ofendía a los habitantes del lugar.

"Lesbiana y lesbiano no son elementos que definen a la persona", han dicho los magistrados. Así que todo continuará como siempre. Es decir, como desde finales del XIX, cuando el término de la discordia comenzó a emplearse como sinónimo de homosexualidad femenina.

UN IMÁN TURÍSTICO
Para la mayor parte de los nacidos en Lesbos, incluido el alcalde, la segunda acepción de la palabra no conlleva ningún agravio, e incluso supone una ventaja, pues la isla se ha convertido para algunas lesbianas en lo que vendría a ser Torremolinos para el turismo juvenil --un destino en el que festejar junto a almas gemelas--, pero Lambrou y sus dos compañeras dicen que no pueden seguir viviendo con "la confusión".

Aseguran que se sienten "insultados". Que el uso del término para referirse a las relaciones eróticas entre mujeres les "deshonra en todo el mundo". Que los isleños sufren una "violación moral y psicológica" al ser confundidos con las otras lesbianas.

Si todo esto tiene un intenso olor a homofobia es porque, según la otra parte en este conflicto, la Unión Griega de Homosexuales y Lesbianas, los denunciantes son "unos homófobos".

Durante la audiencia de la causa, celebrada a comienzos del pasado junio, el ingeniero Iohannis Ahlotas, presidente de la comunidad helena de Montreal, fue llamado a declarar. Ahlotas, nacido en Lesbos pero emigrado a Canadá, explicó que su hija, ante la "confusión de vocablos", le preguntaba a veces si él era homosexual. "¿Qué edad tiene su hija?", inquirió la jueza. "26 años", contestó el ingeniero. Los que estuvieron en la sala cuentan que hubo muchas risas.




30.7.08

Ataque a CIMAC

Allanan y roban oficinas de la agencia mexicana
de Comunicación e Información de la Mujer


(CIMAC, México DF, 29 de julio) Ante el allanamiento y robo de archivos y equipo que sufrió Comunicación e Información de la Mujer AC (CIMAC) el pasado fin de semana, decenas de organizaciones feministas, de comunicadoras y comunicadores, periodistas y organismos de la sociedad civil manifestaron su apoyo con esta agencia de noticias, que durante 20 años ha informado sobre la condición de las mujeres en México y el mundo, desde una visión de defensa de sus derechos humanos.

El Centro Nacional de Comunicación Social y la organización internacional Artículo 19 enviaron una alerta y más de 30 organizaciones de la sociedad civil firmaron un pronunciamiento donde manifiestan su apoyo con la asociación civil feminista y con sus colaboradoras y colaboradores, quienes pese al asalto no interrumpieron su trabajo informativo.

CIMAC y su agencia Cimacnoticias recibieron el apoyo solidario desde que fue dado a conocer el hecho delictivo que, como ha señalado Manuel Fuentes, abogado de la institución, podría trascender el mero robo y tener características de intimidación y censura a la libertad de expresión, como sucede cada día más frecuencia en todo el país.

Múltiples llamadas telefónicas, mensajes electrónicos y visitas a las oficinas evidencian el lugar que representa el proyecto de CIMAC para la sociedad mexicana, particularmente para la población femenina y los medios de comunicación, en un contexto nacional donde se recrudece la violación a los derechos humanos y a la libertad de expresión e información.

Así lo han hecho saber las reporteras y reporteros de la Red Nacional de Periodistas; Red Trinacional de Periodistas; Red Internacional de Periodistas con Visión de Género; la Red Nacional Género y Economía; la Marcha Mundial de las Mujeres, Mujeres por el Diálogo.

También medios de comunicación, como La voz del Puerto 870 AM, de Oaxaca; Radio XENKA 1030 AM, de Quintana Roo. También Radio Vallekas, en España, Reporteros sin Fronteras y la Organización de Comunicadores y Escritores del estado de Veracruz, entre muchos otros.

El robo de documentación y equipos no cancela la convicción en un proyecto ni termina con el trabajo solidario de la redes de periodistas, por lo que el servicio diario y semanal continúa enviándose a las y los miles suscriptores y la página Web www.cimacnoticias.com sigue informando sobre las mujeres alrededor del mundo.

De igual forma, sigue adelante la investigación del hecho, iniciada a partir de la denuncia correspondiente (averiguación previa FCH/CUH-6/T2/1195/08-07) que se levantó en las oficinas del Ministerio Público, donde consta –como determinaron peritos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF)-- que desapareció la mayor parte del equipo de cómputo y de grabación con que desarrollaba su trabajo la agencia Cimacnoticias, la Coordinación de las Redes de Periodistas, el Centro de Documentación y el área de Prensa.

Los responsables del asalto violaron chapas, escritorios, archiveros de la Administración y de la Secretaría General, donde se encontraban documentos fundamentales de la Asociación.

Cabe señalar, que en 20 años de trabajo de CIMAC, nunca antes se había registrado un suceso de esta naturaleza.



Jóvenes adherentes a Sexta Declaración de la Selva Lacandona
Nosotr@s somos una pequeña organización de jóvenes del DF, adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.

Nos hemos enterado de la acción violenta e intimidatoria de que ha sido objeto su organización. Deseamos externar nuestra solidaridad con ustedes y nos sumamos a la exigencia de la investigación y esclarecimiento de este burdo y cobarde ataque que parece adquirir, por otros hechos similares, visos de modus operandi de las fuerzas de seguridad.

Sin más por el momento, les pedimos abrir de esta manera un vínculo de comunicación para mantenernos al tanto de lo que acontece y apoyarnos en caso necesario.

Atentamente

jovenes en resistencia alternativa

sueña, genera, desobedece, crea, baila, lucha, imagina, resiste, construye...otro mundo posible.


Xarxa, de Cataluña

Queridas amigas y compañeras de CIMAC:

En nombre propio y de la Xarxa que represento, quisiera haceros llegar desde Catalunya todo nuestro afecto, primero; solidaridad, segundo, y en tercer lugar, toda nuestra disponibilidad para todo aquello que fuera menester en las tareas de reconstrucción-recuperación.

Un abrazo
Montserrat Minobis
Presidenta Xarxa


INDI América Latina

La Red de Agencias por los Derechos de la Infancia rechaza públicamente la agresión cometida contra la organización mexicana Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), uno de sus miembros.

Su local fue violentamente invadido, sustrayendo de él los instrumentos de trabajo y el valioso archivo consolidado a lo largo de veinte años por periodistas comprometidas y dedicadas a los principios de equidad, justicia social y democracia de la que tanto orgullo tenemos.

Por este motivo, urge que las autoridades dediquen toda la atención a este hecho. Esclarecerlo es un deber para con la democracia y la libertad de expresión conquistada a tanto costo en nuestra región.

Creemos en la disposición de las autoridades competentes para establecer los motivos del hecho y en la certeza de que la adversidad no disminuirá la fuerza de voluntad de las mujeres periodistas de CIMAC para seguir defendiendo la libertad de expresión y tiempos mejores para todos y todas.

La Red ANDI América Latina tiene como misión promover en los medios de comunicación una cultura periodística que fortalezca la defensa de los derechos de la niñez y adolescencia, y que contribuya en el desarrollo humano y social, la igualdad y la equidad. Actualmente conforman la Red 13 países de la región.


Consejo Directivo de SEMlac

El Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe (SEMlac) manifiesta su solidaridad con las periodistas y colaboradoras de la agencia de Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) ante el cobarde asalto ocurrido en sus instalaciones el pasado fin de semana.

Al mismo tiempo, exige a las autoridades mexicanas una exhaustiva investigación de estos extraños hechos que han traído como consecuencia la pérdida no sólo de material de computadoras y otros equipos necesarios para su labor, sino también de insumos informativos que, sin embargo, no lograran acallar la voz de CIMAC en defensa de los derechos de las mujeres ni mucho menos menoscabar su presencia en el mundo de las comunicaciones.

CIMAC tiene una trayectoria ininterrumpida durante más de dos décadas informando sobre la condición de las mujeres de México y de todo el mundo, y de denuncia de todo aquello que configura un atentado contra su dignidad o sus derechos.

Este asalto debe ser investigado a fondo, porque induce a> pensar en métodos intimidatorios y de amenaza a la libertad de expresión que lamentablemente se vienen incrementando en ese país en los últimos tiempos.

La respuesta de las compañeras de CIMAC, de seguir trabajando pese a este robo, constituye una actitud de firme valentía y respuesta a los oscuros intereses que subyacen detrás de este execrable hecho.

Creemos que este asalto se inscribe en el contexto generalizado de amenaza a los periodistas y en la impunidad para castigar estos hechos que se vive en ese país, tal como lo denunció el Defensor del Pueblo hace apenas unos días, y que hacen de México uno de los países de la región con mayor riesgo para ejercer la profesión de periodista.

El interés con que las autoridades asuman la investigación y, sobre todo, el rápido esclarecimiento de estos hechos, son necesarios para demostrar que de su parte existe la decisión de dar con los responsables de estos hechos.

Al reiterarles nuestra solidaridad, estimadas compañeras, SEMlac también pone a su disposición su infraestructura para que el importante trabajo de CIMAC no sea acallado.

Norma Loto (Argentina), Sara Lovera (México), Zoraida Portillo (Perú), Mariana Ramirez-Corría (Cuba), Mirta Rodríguez Calderón (República Dominicana)


Programa de Género de la UNAM

A la sociedad civil nacional e internacional:

El Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM se suma a la denuncia del allanamiento y robo perpetrado contra Comunicación e Información de la Mujer A. C., así como a la exigencia de una investigación seria y a fondo para conocer el móvil y los autores de este delito.

Ciertamente existen varios elementos que hacen pensar que se trató de un acto de intimidación y amenaza en contra de quienes realizan un trabajo informativo independiente.

En este campo reconocemos la excepcional aportación de CIMAC, cuyo profesionalismo, solidez y compromiso han cimentado un trabajo de gran amplitud y enorme relevancia en la lucha por los derechos de las mujeres y más allá, en la búsqueda de la justicia y de una verdadera democracia.

Es precisamente por el lugar que ocupa CIMAC como modelo y referencia de la

información independiente, que un acto de intimidación en su contra significaría una notable amenaza contra la libertad de expresión como principio, y contra el derecho de la sociedad a la información. De ser así, este acto se agregaría a la lista de acontecimientos recientes que ponen de manifiesto la situación de peligro que existe actualmente contra profesionales de la comunicación en nuestro país, el cual ha sido calificado como el de mayor riesgo para los periodistas en América Latina y el segundo a nivel mundial después de Irak.

Lanzamos una alerta sobre la inadmisible situación de riesgo, amedrentamiento y violencia impune que enfrentan los periodistas en México, y exigimos a las autoridades responsables que realicen las acciones necesarias para contrarrestarla, así como para prevenir nuevos eventos de este tipo. Hacemos un llamado especial a todas las personas y organizaciones que con su trabajo desafían este clima de intimidación, para que busquen las medidas de seguridad que les permitan continuar con esta imprescindible labor.

Saludamos al equipo de CIMAC y declaramos nuestro apoyo en lo que consideramos un esfuerzo y objetivo en común.

La comunidad del PUEG-UNAM.



19.7.08

GLTTBI

La heterosexualización de la cultura gay


(New York – The Edge. Traducción de Esteban Rico para SentidoG.com) ¿La creciente visibilidad cultural de la comunidad LGBT ha diluido el valor de nuestra identidad? ¿Perderemos nuestra chispa controversial el día que los gays no seamos más una minoría oprimida? ¿Es la normalización, asimilación o cualquier otra palabra terminada en "ion" el precio que tenemos que pagar por todo aquello que hemos ganado? Todas estas son preguntas válidas y simples con respuestas obvias y definitivas…

El mito de la asimilación
En una época, la Norteamérica hetero podía distinguir a una “marica” o a una “torta” a kilómetros de distancia y reaccionar de manera adecuada. Las señales emitidas por esos muchachos amanerados y esas chicas vestidas como marimachos confirmaban que los LGBTs se encontraban viviendo en los márgenes de la sociedad, precisamente donde ellos y sus perversiones sexuales pertenecían.

Pero en la actualidad las cosas son diferentes. "Personas gays de un espectro socioeconómico, racial y geográfico más amplio están saliendo del closet precisamente gracias al éxito de los movimientos a favor de los derechos de su comunidad". Esa es la evaluación de Gary J. Gates, un investigador del Williams Institute, en la Escuela de Leyes de la UCLA, el cual se dedica al estudio del pensamiento crítico en el campo de la orientación sexual y las políticas públicas.

Hace pocos meses atrás, Gates y sus colegas causaron conmoción en los blogs y las páginas editoriales de los principales periódicos del país. Tanto el New York Times como el San Francisco Chronicle publicaron artículos de tapa anunciando el declive de los barrios gays y de la creciente diversidad dentro de la comunidad LGBT. En una columna de opinión publicada en abril de este año por el Los Angeles Times en la cual se citaba la investigación de Gates, Gregory Rodriguez concluyó en lo siguiente: "El estereotipo hedonista, transgresor y radical que alguna vez caracterizó a la cultura gay ya no es representativo de la realidad". Rodriguez, quien no pareciera estar muy empapado en el tema, también especuló con que "en la medida que más homosexuales decidan salir del closet y unirse al común de la sociedad, la comunidad gay se volverá cada vez menos distintiva".

¿Entonces es verdad que los LGBTs realmente nos estamos convirtiendo en iguales a los demás o es que nuestras herramientas de expresión se están haciendo más visibles?

Gates refuta las conclusiones de Rodriguez al aclarar que "la asimilación implicaría que las personas gays se están pareciendo más a los heterosexuales. Pero en verdad, lo que está sucediendo es que, al salir del closet, los gays sienten menos necesidad de abandonar las normas con las cuales fueron criados. No hay una gran diferencia entre esos valores siendo gay que los que se veían hace veinte años atrás".

Sin embargo, para otras personas, los objetivos que hemos alcanzados palidecen al lado de todo lo que nos queda por lograr. "No estamos siquiera cerca de la asimilación. Uno puede sentir eso viviendo en el Castro o en Ft. Lauderdale, pero en otras áreas del país todavía se siente la opresión y el rechazo", asegura Elliott Tiber, autor de "Taking Woodstock", novela que actualmente está siendo adaptada el cine y que será dirigida por Ang Lee (el director de “Secreto en la Montaña”).

Tiber asegura que el límite al que uno puede llegar respecto a la exteriorización de su identidad sexual depende en gran parte del lugar en el que uno vive. "Es un sueño dorado pensar que en un pequeño pueblo, uno pueda caminar por la calle principal de la mano y besando a su novio. Pero estos lugares no son Manhattan, no hay muchos sitios en este país donde esto está permitido". Incluso en los estados más liberales, la homofobia todavía es tolerada y perpetrada, incluso en los cargos públicos. "El gobernador de Florida declaró la semana pasada que los gays se merecen enfermarse de SIDA por el estilo de vida que llevan".


¿El fin de los barrios gays?
Hasta no hace mucho en New York, había una librería gay, una cafetería gay y un club gay que ya no existen. A través de los años, la que alguna vez fue la meca de lo queer (Chelsea) perdió mucho de su costado gay. Por otro lado, creció en cantidad de farmacias, tiendas de velas y apartamentos particulares. ¿Realmente se extinguió este ghetto gay una vez que las familias heterosexuales y con dinero se afincaron en este lugar? ¿O simplemente estas familias hetero se encuentran conviviendo con los LGBTs que se encuentran formando sus propias familias?

Para algunos, vivir en un barrio donde haya mayor diversidad no significa la sentencia de muerte para su identidad gay. En realidad, esto lo que permite es la formación de amistades y relaciones basadas en intereses en común en vez de ser la orientación sexual el principal punto de contacto. Aunque algunas personas aún prefieren vivir en vecindarios eminentemente gays, algunos aseguran que los temas de género y sexualidad ya no son conflictivos y las parejas hetero conviven con las gays sin ningún problema.


La cuestión del matrimonio
La mayoría de los estados del país prohíben el matrimonio entre personas del mismo sexo; sin embargo, permiten que las personas sean despedidas de sus trabajos por su orientación sexual. Aún así, la constante y agresiva campaña para lograr el derecho al matrimonio ha alienado tanto a aquellos dentro de la comunidad gay como a sus oponentes heterosexuales. ¿Es el matrimonio el máximo objetivo para lograr la aceptación cultural o un hito irreversible que nos atraparía dentro de las normas de la “heteronormalidad”?

Molly McKay, directora de medios de Marriage Equality, opina que la noción de que "estamos heterosexualizando nuestra cultura" al ponerle fin a la discriminación legal en contra del matrimonio gay "no tiene sentido. En cierta forma, el terminar con la discriminación hacia la orientación sexual va a generar un impacto en nuestra cultura, un impacto positivo".

Sin embargo, otros opinan lo contrario. "Para mi, luchar con el objetivo de copiar lo que el mundo heterosexual piensa que es la manera correcta de vivir, es una pérdida de energía y un enorme paso hacia atrás. Deberíamos luchar por la igualdad de los derechos civiles y punto. Yo soy ateo. Para mí, el casamiento es un ritual religioso que no me representa. Todo este negocio de las iglesias y de dios y de los rabinos…el casamiento es una pérdida de energía para la comunidad gay", opina Tiber.


Lo que nos queda por hacer
Si tuvieran que elegir entre Village People o Will & Grace, el común de los heterosexuales norteamericanos inevitablemente elegirían la segunda opción. Suficientemente refinados para no ser identificados como “queers”, pero acallados sexualmente para no ofender a nadie; esa es la combinación perfecta de lo que los heterosexuales ven como aceptación hacia los gays.

McKay indica que esto es un recordatorio de que "lo que nos une es la atracción por las personas del mismo sexo y el hecho de que estamos siendo oprimidos". Incluso si no tuviéramos en cuenta el tema de la opresión, aún estamos siendo definidos por nuestra sexualidad. Y, en ese aspecto, todavía somos "una minoría que tendrá que trabajar duro para que nuestra imagen sea tenida en cuenta y reconocida".




17.7.08

Convocatorias

I Encuentro Internacional
de Revistas Digitales Culturales
15 y 16 de setiembre - Casa de América - Madrid




(Organizadores) Con el título "Dos orillas y un océano digital " se celebrará en Casa de América de Madrid los días 15 y 16 de septiembre del 2008 el I Encuentro de Revistas Digitales Culturales. Habrá directores invitados españoles y latinoamericanos, además de cuatro paneles temáticos con especialistas internacionales. El Encuentro está organizado por Literaturas.com y Omnibus revista intercultural con el apoyo del Ministerio de Cultura español y distintas universidades latinoamericanas entre ellas la Universidad Nacional de México UNAM.

El programa incluye entre los invitados a directores de revistas y representantes de universidades, otras instituciones, empresas tecnológicas, además de un foro abierto para compartir opiniones sobre el presente digital.

Hay 50 plazas reservadas para estudiantes de Periodismo -a quién va dirigido este encuentro-; si tienes una revista digital puedes participar en los coloquios como invitado.

El evento está abierto a todo el público, es gratuito y las plazas para asistente son limitadas. Escribe a la organización y reserva la tuya.

Página de la actividad.

16.7.08

Emociones


Mariana Baraj


Con Lisandro Aristimuño - Centro Cultural del Sur - Buenos Aires




"El 180" (gato) - Teatro Presidente Alvear


Último CD: Margarita y Azucena
Página oficial de Mariana Baraj






15.7.08

Kama Gutier/ España




"La mujer pobre y morena es barata"


Entrevista a la autora del libro Ciudad Final,
eufemismo que le cabe a Ciudad Juárez, donde terminan el territorio mexicano
y la vida de cientos de mujeres.




(Miguel Riera, revista El viejo Topo nº 239) Kama Gutier es una mujer misteriosa. Antes de dedicarse a la criminología, había escrito algunos libros sobre exilios y emigraciones, y publicado numerosos ensayos sobre el tema fronterizo. Con Ciudad Final entra de lleno en el territorio de la novela negra: un gran salto, aunque la acción se desarrolle en una ciudad de frontera; un salto dado como autora y como personaje literario.
¿Cuántas mujeres -muy jóvenes en su mayoría- han sido asesinadas en Ciudad Juárez? Las versiones más moderadas hablan de casi quinientos cadáveres hallados, y de más de seiscientas desapariciones sin resolver. La primera víctima apareció en 1993, y la última probablemente ayer. El mundo contempla perplejo cómo esa macabra cifra no cesa de aumentar, sin que las autoridades parezcan capaces de atrapar al asesino o asesinos. Y no sólo han muerto mujeres: algún abogado fisgón, algún periodista entrometido, algún activista mordaz han acabado en el cementerio.
Y, ¿quién las mata? Algún criminólogo llegado de más allá de la frontera ha establecido que debe haber más de un asesino en serie. Incluso se ha dicho que probablemente los asesinos no son mexicanos, sino españoles o chicanos residentes en USA. Una estupidez. Pero Kama Gutier, procedente también del estado vecino, llega a conclusiones bien diferentes.
Así, ¿quién las mata? ¿Por qué con frecuencia aparecen cadáveres desfigurados o mutilados? ¿Por qué sólo mujeres, casi siempre jovencitas trabajadoras de las maquilas? Se ha hablado de rituales satánicos, de venta de órganos, de filmación de snuff-movies, de orgías sangrientas en connivencia con el narcotráfico... Probablemente haya algo de todo eso, que las causas y los asesinos sean múltiples. Pero si en Ciudad Juárez hay barra libre a la hora de matar muchachas, algo tendrá que ver en ello la negligencia policial, judicial, administrativa, la incompetencia real o interesada de los políticos de la zona.
En Ciudad Final Kama Gutier narra cómo fue invitada a participar en las investigaciones como criminóloga, cómo vio obstaculizados sus trabajos, y cómo se acercó peligrosamente al corazón del mal. ¿Novela o realidad? Que el lector juzgue por sí mismo.

-Ciudad final es una obra de ficción, pero tú eres la propia protagonista del relato. ¿En qué medida la ficción coincide con la realidad?
-Es un asunto de verosimilitud y veracidad; la novela es veraz en cuanto a que la realidad es la que plasmo; la verosimilitud hace posible que la trama transmita la realidad. Sí, claro, soy yo en mis mejores momentos.
-¿Quiere eso decir que los hechos narrados en la novela son básicamente ciertos? ¿Que se ha inculpado a inocentes, que hubo abogados asesinados? ¿Que alguna muchacha logró sobrevivir?
- Sí, sí, se inculpó a inocentes, hubo abogados que resultaron asesinados, periodistas cesados, vejados... y alguna muchacha que logró sobrevivir para contarlo.
- Sigamos por ahora en el territorio de la realidad. Si en Ciudad Juárez hubo muchachas que sobrevivieron, y que por tanto pudieron aportar su testimonio, ¿por qué la investigación no ha progresado? ¿puede hablarse de impunidad?
-La investigación no ha progresado porque así se ha querido. Es más, para que no prosperara se ha matado, escondido, comprado, hecho desaparecer personas... sin que eso haya sido registrado o penalizado. Impunidad palmaria... pero hay gente trabajando para que la verdad sea conocida.
-Ese mirar para otro lado de la investigación implicaría muchas complicidades... ¿Se ha atrevido alguien a señalar a los posibles responsables?
-Sí, hay personas, periodistas, criminólogos que manejan las hipótesis más acertadas, basadas en testimonios, pruebas, e incluso en irregularidades que se han denunciado. Hay personas que se han esforzado en buscar la verdad, y que han arriesgado mucho por ello. Sí, sí hay gente que ha señalado las causas, los modos y los perpetradores. Y no hablan por hablar... Los periodistas Sergio Ramírez y Diana Washington... el también periodista Carlos Huerta... criminólogos... el periódico El Norte... en fin hay gente.
-¿Y a quiénes han señalado? Da la impresión de que en Ciudad Juárez todo el mundo (o casi) tiene licencia para matar.
-Bueno, hay muchos motivos y muchos homicidas, el problema no es ése, aunque lo parezca, porque hay muertes que sí se pueden aclarar: motivadas por robo, abuso sexual, violencia intrafamiliar o pandillerismo; lo complicado es lo otro, la cantidad de muertes "gratuitas" sin causa manifiesta, sin que se puedan achacar a objetivos estipulados criminalísticamente. Y que parece son los que no se resuelven o no se quieren resolver, o se ocultan...
- Bien, si te parece pasemos ahora a Ciudad final , la novela. ¿A qué hace referencia ese título?
-El título quiere significar Ciudad Juárez, digo significar, en el sentido de destacar la enorme importancia que tiene la ciudad en sí como espacio convulso, de laberinto urbano; como lugar de frontera, de inicio y término, de calles sin asfaltar compartiendo espacio con lo más sofisticado de la velocidad y el control. Como espacio generador de historias, muchas de ellas finales.
- Las maquilas tienen un lugar importante en Ciudad final . ¿También en Ciudad Juárez?
-Las multinacionales son el eje de Ciudad Juárez: más de quinientas industrias internacionales, plantas industriales de ensamblaje y producción que, por ser en su mayoría industrias de productos de tecnología y precisión requieren el trabajo de miles de mujeres de manos pequeñas para trabajar en los espacios milimétricos de montaje electrónico, y cuerpos resistentes para soportar extenuantes jornadas laborales. Esta oferta de trabajo mueve millones de personas de todo el país hacia ese polo de producción, que por otra parte genera un espacio sin infraestructura urbana para acoger esos miles y miles de población flotante. Dándose un pastiche humano de gente que durante horas trabaja en los más sofisticados entramados de la ingeniería electrónica y el futuro, y su vida transcurre en chozas sin agua corriente ni luz, ni alcantarillado.
- En tu novela, las maquilas proporcionan la carne de cañón: jovencitas minifalderas que o desaparecen sin dejar rastro o si aparecen lo hacen en forma de cadáver. Las muertas nunca pertenecen a las clases acomodadas...
-Así es, y entra dentro de la lógica de producción capitalista: la mujer pobre y morena está barata. Es la población más desprotegida, la que paga el alto precio de la economía transnacional; la que menos cuesta usar y matar. La puedes hacer desaparecer impunemente.
- El personaje protagonista, que llamaré Kama(P) para que no se confunda con la Kama real, es decir, contigo, se sale de las pautas clásicas de la novela negra: es mujer, lesbiana, nacida en la frontera, y no se puede decir precisamente que sea una heroína... Esa ruptura con los arquetipos tradicionales, ¿qué intencionalidad tiene?
-Es la deconstrucción del mito, de un héroe que no me interesa nada, por eso no es tampoco la antihéroe, o el héroe del fracaso, o el perdedor... no, es alguien que va mucho más allá, quiero que comunique, Kama es un personaje que tiene sus complicaciones, sus enfermedades y su grandeza, en fin, como todos, es un personaje que se trasciende a sí mismo.
-¿Y cómo es Kama(P)? ¿Cómo la definirías?
-Pues como te he dicho. Para mí es una mujer del futuro. Sí, eso, una mujer del porvenir.
-¿Y cómo crees que será la mujer del porvenir?
- Una mujer con futuro, que resuelve, que disfruta, en las universidades americanas sería la lesbiana. Una mujer entera, diría yo.
-¿La lesbiana, la mujer del futuro? ¿Y las no lesbianas?
- Las no lesbianas también, pero las lesbianas son como la perfección feminista. El ideal, lo radical...
- Kama(P), sin embargo, es frágil. Su empecinamiento por conocer la verdad le hace aparentar una valentía que tal vez no tiene...
- Sí, es frágil, y tiene miedo... no es un superhéroe, no. Ella misma es consciente de la situación excesiva, pero cree que hay que saber la verdad.
-Como personaje, Kama(P) resulta enormente atractivo. Me pregunto si has considerado la posibilidad de seguir utilizándolo en otras novelas futuras.
-Sí, sí... es una forma de ver el mundo que merece la pena escribirse. Sí, sí, habrá más sobre Kama Gutier. Aventuras en territorios que realmente exigen la aventura, la imaginación y la denuncia.
- La denuncia... es decir, vas a seguir interesada en los aspectos sociales, algo esencial en la novela negra, precisamente lo que la diferencia de la simple novela de intriga.
-Sí, esa es mi intención. Creo que también tiene que ver con el papel de la literatura, de una parte de la buena literatura. También es una forma de crear belleza.
-El papel de la literatura, el compromiso del intelectual... lamentablemente son palabras que se están olvidando.
-Hay que recobrar, es más que un compromiso, es la vida misma. Es parte de la vida, y es creación de belleza, consecución de la plenitud, es belleza.
-¿Belleza? Ciertamente para toda obra literaria la belleza es algo fundamental, pero en la novela negra suelen predominar más otros aspectos. ¿A qué te refieres exactamente con belleza?
-La belleza que crea la acción bella, el compromiso bello, lo sublime, lo pleno. El compromiso del libro es la creación de belleza comprometida, de belleza en lo comprometido.
-La novela tiene, además de calidad literaria, humor ¿Cómo lo has conseguido, tratándose de un tema tan dramático?
-El humor también es belleza y compromiso y calidad literaria. El humor lo he conseguido con el distanciamiento, es la parte quizás más literaria, y más delicada, porque es necesario, pero he tenido que frenar el ímpetu espontáneo de reírme de todo, y no puede ser reírse de todo, hay gentes, situaciones... especialmente la pobreza ajena es susceptible de crear lo cómico, es muy fácil reírse de la pobreza mediante el distanciamiento, pero no se debe, se debe ridiculizar el poder, no la pobreza. El humor de la protagonista es enteramente espontáneo, es la visión de la realidad desde las ganas de trascenderla.
-¿Más novelas?
- Sí, sí, Kama Gutier ya está escribiendo la siguiente. Es sobre su ciudad, la ciudad con la que vive, Los Angeles.





14.7.08

Páginas compartidas




LAS ANFIBIAS

Adelanto de la novela de Flavia Costa*
que publicará Adriana Hidalgo.







Las anfibias

1

No siempre hubo gárgolas en Belistón. Las gárgolas llegaron una noche de invierno en racimos, en bandadas, en un orden que sólo ellas conocían. Estaban abatidas: habían volado miles y miles de kilómetros como perseguidas por el viento hasta que de pronto las gárgolas mayores, las más experimentadas, decidieron descender en una playa remota, al pie de un bosque ralo y lindero de un desierto que, como todo desierto, parecía un estertor del infinito. Así como iban aterrizando se desplomaban exahustas sobre la arena y quien las hubiera visto allí, despatarradas y confusas, habría podido imaginar que se trataba de oscuras manchas de sal.

Contra lo que suele suponerse, nada atrae más a las gárgolas que lo distante, la esponjosa hostilidad de un mundo que no logran comprender y que las ignora por completo. Cuando avistaron Belistón, cuando percibieron su trazado impecable, su aura luminiscente, se juraron permanecer en ella o alrededor de ella para siempre. Se juraron poseerla, adorarla, protegerla, acosarla hasta su disolución.

Cuentan los habitantes más antiguos de la ciudad que cuando las gárgolas desembarcaron en Belistón no existían todavía las mujeres anfibias. Las anfibias aparecieron después, y hay quienes dicen que fueron inventadas por las gárgolas para que guardaran sus recuerdos, para que los grabaran cuidadosamente en sus entrañas y los transmitieran a sus hijas y a las hijas de sus hijas.

En efecto, las memorias que las primeras rapadas dibujaron en los cuerpos de sus niñas incluían ya a las gárgolas, mientras que los textos de los primeros ancianos, mucho más remotos e imperfectos, las desconocen por completo.

2

Las mujeres de Belistón usaban zuecos rojos, como la sal de la playa. En las noches de verano, la sal roja cubría casi todo el terreno que separaba la costa de las primeras torres de la ciudad fortificada. Los hombres de Belistón habían construido esas murallas enormes, inexpugnables, para evitar el espectáculo del salitre bermellón que teñía las piedras y tapaba malamente los cuerpecitos helados de los jureles olvidados por las olas. Ingenuos, presuntuosos, habían tratado de evitar así aquella visión deletérea que les hacía recordar la historia antigua de la ciudad, cuando la sangre de cada batalla lo cubría todo.

Las mujeres anfibias eran las únicas que muy de vez en cuando se asomaban a las torres -aunque para ello debieran seducir a un centinela-, con la ilusión de dar, en el primer descuido, un vistazo fugaz a la sangre salada de la costa. Sin embargo ésas eran las menos: los centinelas se habían vuelto insobornables. Cada día se hacían más indolentes a las provocaciones de las muchachas, aun de las más bellas, aun de las de cabelleras ardientes y labios de jerez de fruta. Pero ellas, las mujeres anfibias, recordaban la sal en sus sandalias. Y se lamían los dedos de los pies para aliviar aquel recuerdo.

3

En Belistón las mujeres corrían y en sus camisas blancas aparecían leves aureolas sonrosadas. Miraban el cielo y las nubes se plegaban eléctricas una sobre la otra, preparando un temporal sin lluvia que se anunciaba con aromas anisados de cilantro y cúrcuma de jardín.

Mujeres había muchas en Belistón, pero lo que los ancianos echaban en falta eran las matronas anfibias, las caníbales. De ésas quedaban pocas, y si por caso alguna de las niñitas recién nacidas daba muestras de algún rasgo sospechoso de anfibiedad -excesivo amor o aprehensión a los insectos, meticuloso cuidado de las uñas, tendencias piromaníacas--, los padres preferían torcerle un brazo, sellarle un ojo, envolverle los pies con vendas de alquitrán caliente, para que a partir de entonces el futuro se orientara en torno de esa desgracia artificial e insoslayable. Un miembro tórpido, un dolor tangible y persistente --razonaban-- sería siempre más soportable que las tortuosidades de una personalidad desorbitada.

5

Hay una niña en Belistón por la que combaten las mujeres anfibias. Su padre quiere casarla con un agricultor. Las mujeres dan una pelea sin tregua: todos los días se reúnen y piden a los descendientes que protejan el alma de la chiquita. Y luego van y preparan asaltos en los que detienen al padre por la mañana, cuando vuelve de arrear los animales, o por la tarde, cuando carga leños desde lo más oscuro el bosque, y le ruegan que libere a la niña, que termine ya con el castigo, que la deje llevar una vida, en fin, como los antiguos mandan.

La chiquita no tiene dientes y en cambio tiene un par de ojos enormes que parecen a punto de caer, de tan torcidos y separados que le llegan casi detrás de las orejas. Ojos saltones, desprovistos de vivacidad. Secos como estambres, como si hubieran sido lavados con algún líquido astringente.

Los ojos tienen de todas maneras un brillo intenso, casi húmedo -aunque ese brillo no tiene que ver con la presencia o ausencia de humedad: es un puro efecto de la luz--, que se pone aún más intenso en cada arranque de ira, una ira furiosa y virginal, una ira sin causa y sin remedio.

Alrededor de los ojos, la piel seca y rugosa recubre una cabeza oval, un óvalo perfecto del color del maíz, cabello extremadamente fino, una pelusa inconsistente.

Las mujeres -que han visto o imaginado a la chiquilla a través del tragaluz de su cabaña-- le ofrendan sandalias rojas cada madrugada. Se las dejan en la puerta de la casa, bajo el umbral de la casa de su padre, quien cada madrugada, no bien despunta el sol, las recoge con paciencia y las quema en un horno a leña especialmente diseñado para las purificaciones. Con infinito cuidado las desarma pieza por pieza, tira por tira, y las arroja al centro del fuego. Inclusive en el final del verano, el amoroso padre enciende el único horno a leña de toda Belistón, el horno redundante, para quemar hasta volver cenizas las sandalias ofrendadas a su niña.

¿No comprenden, dice el padre, que mi niña tiene ojos violetas y no rojos? ¿No perciben, dice el padre, que mi niña no se parece en nada a ustedes, perras locas flacas rasposas desorientadas? ¿No comprenden, dice el padre, que mi niña es una niña y que con sus ojos violeta y esas sandalias sería capaz de ver el infinito?

Pero claro: quién es capaz de percibir la frontera exacta entre el rojo y el violeta.

A la niña no le apasiona jugar con arcilla ni con las pequeñas piezas de madera que su padre ha venido tallando laboriosamente para ella desde el mismo día en que nació, desde ese día en que la niña era más niña que nunca, si una cosa así fuera posible. Tampoco quema incienso por las noches en la cabaña gris donde la esconde su padre para que no la encuentren las mujeres rapadas ni tampoco el joven novio agricultor, cuya prometida niña pasa encerrada noche y día, los cálidos amaneceres y las heladas tardes de Belistón, mirando el techo, el tragaluz.

La niña pasa sus días y sus noches observando el cielo alabastrino a través de un ventiluz que tiene el tamaño de un almohadón de plumas. Vive en la opacidad y en el silencio, que cuando no es silencio, es un murmullo sordo y sostenido. La niña vive encerrada en una habitación desnuda, con paredes irritadas por la edad. Y si bien detesta aquel encierro, evita pensar en ello. En cambio, se dedica a entrenar sus ojos, a prepararlos para el luminoso día en el que al fin vengan a rescatarla.

19

Testimonio del padre de la niña

Antes de que mi niña naciera, la realidad era menos real. Las formas no estaban acabadas, los sonidos habituales eran más graznidos que sonidos. Antes de que mi niña naciera, el mundo era húmedo y frío, los címbalos y flautas no existían para mí. Antes de mi niña, los contornos de las cosas se desvanecían en la inconsistencia, las aguas eran temblorosas y opacas.

Cuando nació mi niña comencé a vivir. Ella me acompaña por las noches, me guía en sueños, me instruye sobre los campos que debo atravesar, los bosques donde debo ir a buscar los leños más crujientes. Ella es quien elige las presas de mi siguiente cacería, la que arrulla a los pájaros para que no levanten vuelo antes del amanecer, la que echa a rodar año tras año la rueda de la peste y la hunde en los bajofondos del mar; la que protege mi rebaño. Es ella quien, desde su pequeño jardín de piedra, me recita las recetas del sacrifico, la que despierta al mundo cada mañana, quien me recibe por las noches con su susurro de canto. La que me dicta los caminos por donde debo andar, los pasos a seguir, las huellas a relevar (todo esto ella me lo indica sin hablar pero de manera elocuente).

Mi niña es una cigüeña azul que se escabulle entre los cristales de su ventana y observa el horizonte.

Si la felicidad es armonía y silencio, mi niña y yo hemos sido enteramente felices todos estos años -esa forma discreta de la felicidad que se menciona en la doctrina de las gárgolas, en la voz de los ancestros. Cuando mi niña nació, los naranjos estallaron de frutos en verano, maduraron juntos los higos y las fresas, los caracoles tejieron su fino camino de seda y florecieron los rosales durante un año entero.

Mi niña es el modelo de todo lo bello y elevado, todo lo esplendoroso y sublime que reflejado en ella cobra existencia en este mundo de espantajos. Todo lo que ella es y lo que hace, lo que calla o insinúa, lo que destila al andar, lo que parece emerger a través de su presencia; todo lo suave y lo imperecedero y lo brillante es en ella un adorno rico pero accidental: tan poderosamente perfecta es mi niña, la niña misma. Su voz perlina y sus cabellos cortos, sus delicados pies, sus caderas pudorosas. La dulzura de su voz es tan honda que nadie excepto yo podría escucharla.

Mi niña lo ilumina todo con su sola existencia. Y si estamos aquí dialogando, si ustedes escuchan esto que hablo, y si son capaces de entenderlo, es porque mi niña está allí, envuelta en delicados humores ígneos que la protegen y la mantienen viva; porque desde su recinto nos contempla con su mirada dieléctrica y misericordiosa.


*
Flavia Costa nació en Morón, provincia de Buenos Aires, Argentina, en enero de 1971. Trabaja como periodista, traductora y docente en distintas universidades. Desde 1997 integra el grupo editor de la revista "Artefacto. Pensamientos sobre la técnica".


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Entrevista exclusiva: John Berger: "Hablo de los excluídos, los deshechos del sistema"




3.7.08

Mundos de Mujeres 2008


10º Congreso Internacional Interdisciplinar sobre las Mujeres

Universidad Complutense de Madrid
3 al 9 de julio


Emisión en diferido del Congreso


(Organización) Mundos de Mujeres/Women's Worlds 2008 está abierto a propuestas sobre TODOS los temas relacionados con las mujeres, género y sexualidad en el mundo contemporáneo y en la historia de nuestras culturas. Reservaremos un lugar central a dos grandes temas: las migraciones y la violencia, analizados desde una amplia gama de perspectivas y áreas de conocimiento. No obstante, de ningún modo estos dos temas serán exclusivos. Queremos insistir en que el Comité Científico de MMWW08 tomará en consideración propuestas de TODAS las áreas de conocimiento y perspectivas de trabajo.

Nuevas fronteras: avances y desafíos

Los conceptos de nuevas fronteras, avances y desafíos que dan título al tema general de nuestro congreso, pretenden abarcar una amplia gama de cuestiones que atañen particularmente a las mujeres.

Por un lado, en nuestro congreso se tratarán los desplazamientos físicos, es decir, fenómenos como la inmigración y las consecuencias de las guerras, el tráfico ilegal de personas, etc.; se examinará cómo afectan estas realidades a las mujeres en particular, a diferentes grupos étnicos, etc.; se estudiarán otras cuestiones del mundo contemporáneo como las redes de prostitución, la explotación laboral de las inmigrantes, la anorexia y la bulimia, la violencia de género, el racismo-machismo, la transculturalidad e intra-culturalidad, la homofobia, etc.

Por otro lado, el tema general de MMWW08 también abarca todo aquello que puede clasificarse como desplazamientos imaginarios o conceptuales. Es decir, "fronteras" visibles o invisibles; fenómenos de evasión, o mecanismos imaginarios de supervivencia que utilizan las mujeres; las revoluciones científicas y tecnológicas del siglo XXI y el refuerzo de los vínculos del feminismo mundial; los cambios que las nuevas generaciones manifiestan en la concepción del mundo; modificaciones estructurales en las dinámicas sociales entre los sexos; nuevas alianzas y avenidas de estudio y de lucha por la justicia social; nuevos parámetros y propuestas teóricas; etcétera.




"La cultura es mucho más rica cuando más mezclada está; los países mestizos tienen ventajas sobre los más homogéneos porque es la diversidad la que nos enriquece. La cultura no puede ser única ni cerrada, pues hay una polinización que ha venido del lejano Oriente, al Oriente próximo, y de ahí a Occidente. La literatura, por ejemplo, se mueve por las autopistas del viento."
(Juan Goytisolo, Barcelona)