"Cuando la España cristiana medieval atravesaba un periodo de oscurantismo en el que ni siquiera se planteaba ningún tipo de higiene y mucho menos personal, la Córdoba musulmana contaba con más de seiscientos baños árabes públicos, herederos de las termas romanas.
Lugar de descanso, de reunión social y política, en ciertas regiones el hammam constituye, especialmente para las mujeres,
una de sus distracciones favoritas y todo un ritual generador de belleza y sensualidad,
al tiempo lugar donde mejor se desvanece cualquier desigualdad de índole social."


11.2.08

La piel del agua




EL HAMMAM O EL IMPERIO DE LOS SENTIDOS


Si la escritora Poniatowska logra envolvernos con infinitos astros
en su libro "La piel del cielo",
este "sensoteatro" provee elementos
para dejarse estimular
con agua y aceites,
o mirar cómo otras lo hacen.
Sesenta mujeres por función son invitadas a celebrar
una recreación de la ceremonia del baño turco.
La compañía Teatro del Aire busca diferenciarse del teatro de texto,
estrenó su nueva obra
en el Festival Escena Contemporánea de Madrid,
la llevó a Nave de Cambaleo, en Aranjuez,
y la ofrecerá los días 13, 14 y 15 de febrero en Casa de América.



(Casa de América, Madrid) El origen de ‘La piel del agua' es la especial confraternidad, la alegría ritual que vivió en dos hammams para mujeres de medio oriente Lidia Rodríguez, la directora de Teatro en el Aire y del montaje.

Con los textos de Carlos Javier Sarmiento y la creación colectiva de Teatro en el Aire se sumerge a 60 mujeres del público, a las que en esta ocasión llaman bañistas, en un nuevo viaje que siempre parece alterar el tiempo y el espacio.

En ‘La piel del agua' las bañistas percibirán individualmente los cuidos, refriegues y afeites que recuerdan este rito, entremezclándose hallarán en el agua no sólo su frescor, poesía o alivio sino un signo de la vida y de sí mismas.

La dirección de cualquier obra de Teatro en el Aire siempre estará ceñida a un lenguaje propio en el que la percepción no sólo se realiza por los consabidos vista y oídos, también utilizan lo que llaman la dramaturgia olfativa o la táctil, que también hablan a quienes viven estas experiencias. Gestos y estímulos que proponen tejidos a la palabra hablada como una aleación invisible.

El reto es conseguir la complicidad que entre las mujeres se despierta cuando se saben confesas entre sí, aún sin haber compartido una sola palabra, por encontrarse bajo alguna acción o situación propia de su exclusiva condición de mujer; situaciones, espacios, sensaciones reales o imaginadas que las congregan y casi hermanan en un universo distintivo entre géneros.



La obra según su directora

La dirección de cualquier obra de Teatro en el Aire siempre estará ceñida a un lenguaje propio en el que la percepción no sólo se realiza por los consabidos vista y oídos, también utilizamos lo que hemos llamado dramaturgia olfativa, o lo táctil que también hablan a quienes viven nuestras experiencias, gestos y estímulos que proponemos tejidos a la palabra hablada como una aleación invisible.

En La piel del agua, directora y director permanecen fieles a esta premisa y apegados a ella buscan volver a introducir al público, al que, en esta ocasión llaman bañista, en un nuevo viaje que siempre parece alterar el tiempo y el espacio.


Trayectoria profesional

Teatro en el Aire surge en el año 2001 bajo el impulso creador de Lidia Rodríguez. La propuesta artística de Teatro en el Aire se basa en la búsqueda de la unión del lenguaje sensorial y del llamado teatro de texto. Sus creaciones invitan a desplazarse por un mundo sensual, íntimo e intuitivo. Quien participa en las obras de la compañía regresa a sus orígenes: huele, palpa y percibe como si fuera la primera vez. Todo ello ocurre gracias a la conjunción de la penumbra, el silencio y la palabra, las texturas, los olores y los sabores que se ofrecen en cada montaje.

La compañía ha estrenado desde su creación cinco montajes: El Viaje de Nadie, El Secreto, Plagio a mí misma, La Cama y Sueños en el arrozal, éste último un montaje sensorial para bebés.

La compañía tiene su ‘centro de operaciones' en La Caravana, un espacio para la creación, la formación y la investigación de la poética sensoteatral. Dando cabida además a diversos colectivos artísticos.

Ficha artística:
Idea original y Dirección: Lidia Rodríguez Correa
Dramaturgia y autoría: Carlos Javier Sarmiento y Lidia Rodríguez Correa, a partir de textos de Carlos Javier Sarmiento e improvisaciones sensoriales de las actrices Ana Ramos, Cristina Peregrina, Isabel Calero, Kateleine Van der Maas, Laura de Casas, Mara Movilla, Susana Fernández y Yanina Carchak
Asesoramiento escénico: Carlos Javier Sarmiento
Asistencia de dirección: Ana Ramos
Intérpretes: Ana Ramos, Cristina Peregrina, Kateleine Van der Maas, Isabel Calero, Laura de Casas, Mara Movilla, Susana Fernández y Yanina Carchak
Diseño de iluminación: David del Ama y TEA
Diseño de espacio escénico y vestuario: La Negra
Diseño impresiones olfativas: Carlos Javier Sarmiento
Creación de músicas y mezclas: Mauricio Corretjé



"La cultura es mucho más rica cuando más mezclada está; los países mestizos tienen ventajas sobre los más homogéneos porque es la diversidad la que nos enriquece. La cultura no puede ser única ni cerrada, pues hay una polinización que ha venido del lejano Oriente, al Oriente próximo, y de ahí a Occidente. La literatura, por ejemplo, se mueve por las autopistas del viento."
(Juan Goytisolo, Barcelona)