"Cuando la España cristiana medieval atravesaba un periodo de oscurantismo en el que ni siquiera se planteaba ningún tipo de higiene y mucho menos personal, la Córdoba musulmana contaba con más de seiscientos baños árabes públicos, herederos de las termas romanas.
Lugar de descanso, de reunión social y política, en ciertas regiones el hammam constituye, especialmente para las mujeres,
una de sus distracciones favoritas y todo un ritual generador de belleza y sensualidad,
al tiempo lugar donde mejor se desvanece cualquier desigualdad de índole social."


25.10.07

Elecciones en la Argentina (2)


CANDIDATAS PRESIDENCIALES SIN AGENDA DE GÉNERO



(ANSA, Buenos aires, 25 de octubre) Dos mujeres disputan por primera vez la presidencia de la Argentina, la senadora oficialista Cristina Fernández de Kirchner y la ex radical Elisa Carrió, pero la cuestión de género está ausente de los discursos de campaña, a pesar de que en el país hay una agenda pendiente en relación a ese tema.

"En general no hay debate en esta campaña y el tema de género estuvo afuera", dijo a ANSA la socióloga Jutta Marx, autora del libro Mujeres y partidos políticos e investigadora del proyecto Género y política en el Mercosur, con sede en el Instituto Di Tella. Los principales asuntos a debatir y resolver -enumeró la especialista- son el debate sobre la despenalización del aborto, la igualdad de la remuneración en las mismas condiciones de trabajo, la violencia doméstica, la salud reproductiva y la participación en política. "Generar igualdad", sintetizó.

Es importante "hablar de cuestiones de género" y no de "problemática de la mujer", aclaró Marx, porque "decir género es hablar de sexos socialmente construidos". Además, subrayó que hablar de "problemas que sufren las mujeres" es excluyente y, en cambio, se trata de asuntos que "implican una relación" entre los sexos.

Aunque durante la campaña "no escuchamos nada importante ni de Cristina Fernández de Kirchner ni de Carrió" sobre el papel de la mujer en la sociedad y acerca de sus conflictos, la socióloga rescató como "un progreso importante" que dos mujeres sean candidatas a comandar el Poder Ejecutivo y que una de ellas, la primera dama, se proyecte como futura presidenta.

Desde la sanción de la ley de cupo femenino en Argentina, en 1991, la participación de las mujeres en la política se incrementó significativamente. En 1984, tras el regreso de la democracia, las mujeres representaban apenas el 6 por ciento en el Parlamento. Actualmente, ese porcentaje se elevó al 42 por ciento en la Cámara de Senadores y al 34 por ciento en la Cámara de Diputados.

Si bien la participación femenina se incrementó en el ámbito legislativo, en los cargos ejecutivos todavía esa presencia es escasa. Recién desde este año Argentina tiene una gobernadora electa, Fabiana Ríos, quien se impuso en Tierra del Fuego como candidata del ARI, la fuerza que fundó Carrió a nivel nacional.

También desde el regreso de la democracia hubo en el país varias ministras, y en el gobierno de Néstor Kirchner, en un momento, tres mujeres ocuparon sillas en el gabinete: la ex ministra de Economía Felisa Miceli, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner y la titular de Defensa, Nilda Garré.

Por su parte, Diana Maffía, legisladora porteña de la Coalición Cívica, desestimó la ausencia de un debate público sobre políticas de género durante la campaña, al asegurar que "esas cuestiones hay que hacerlas, no declamarlas". La Coalición postula a Carrió para la presidencia y a Margarita Stolbizer para gobernar la provincia de Buenos Aires. Patricia Bullrich y María Eugenia Estensoro son candidatas por esa fuerza para la Cámara baja y alta, respectivamente.

Mientras en Chile la presidente Michelle Bachelet llegó a La Moneda planteando la necesidad de igualar los salarios de hombres y mujeres, pidiendo igualdad de oportunidades y, luego materializándolo con un gabinete paritario, en Argentina las candidatas que pelean por llegar a la presidencia no se expresaron sobre esas cuestiones.

En Argentina, los candidatos opositores plantearon otras urgencias, la inseguridad, la inflación y las sospechas sobre la manipulación de las encuestas. La candidata del oficialismo, en cambio, hizo campaña hacia afuera, con señales hacia el exterior y haciendo pie sobre las cifras de crecimiento económico que exhibe el gobierno de su esposo, Néstor Kirchner.

En la agenda no figuran temas como violencia familiar, salud reproductiva, paridad laboral, acoso sexual o el derecho al aborto legal. Estas discusiones se postergan a pesar de que según un estudio realizado por el Concejo Nacional de la Mujer, en Argentina la tasa de actividad femenina alcanzó un 33 por ciento en 2001, debido a que la mujer se convirtió en el sostén de su familia y presenta un mayor nivel de escolarización que el alcanzando por los varones.

La demanda de una legislación que garantice equidad laboral es uno de los principales reclamos de los organismos de derechos de la mujer y feministas en el país. A pesar de la incorporación de mujeres en el Poder Legislativo, se trata de un asunto que todavía no ingresó a la agenda política.



CONTRA EL ABORTO

(Telam, Buenos Aires, 25 de octubre) La candidata presidencial por el oficialismo, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó hoy que "siempre me he definido en contra del aborto" y agregó que "tampoco creo que nadie esté a favor del aborto".

"A mí me molesta mucho la estigmatización del otro por el argumento, que alguien piense que está a favor del aborto y entonces como yo no estoy de acuerdo con eso la estigmatizo y entonces estoy en contra", dijo la senadora.

"Tengo mucho respeto por la opinión de los otros. No creo que los que abogan por la depenalización del aborto estén por el aborto, sería una reducción", explicó la candidata en una entrevista a Radio 10.




"La cultura es mucho más rica cuando más mezclada está; los países mestizos tienen ventajas sobre los más homogéneos porque es la diversidad la que nos enriquece. La cultura no puede ser única ni cerrada, pues hay una polinización que ha venido del lejano Oriente, al Oriente próximo, y de ahí a Occidente. La literatura, por ejemplo, se mueve por las autopistas del viento."
(Juan Goytisolo, Barcelona)